Autor del Blog: HERNÁN HUERGO

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2015.10.30: Luis Pees Labory: Mis credenciales de auténtico DINO

Tenía veintiún años (1963), terminaba la colimba, ya de novio, y mi futuro cercano era volver a trabajar como empleado administrativo en una dependencia del Ministerio de Marina, laburo que me había conseguido mi viejo. Si bien había intentado dar alguna materia en Económicas, no había tenido suerte. O sea, veía un horizonte muy oscuro...

Cuando escuché a un compañero en la colimba mencionar a los Cursos de Programador IBM... y se me prendió la lamparita.


Así fue que me contacté con un primo (varios años mayor) que era el Jefe de Estadística en Aeronáutica, en ese entonces el Comandante Naggi Brown, que luego terminó estando a cargo de Sistemas Informáticos en el Ministerio de Aeronáutica (ambiente Burroughs). 


Y gracias a él pude presentarme ante la Escuela de IBM (Sra. D’alessio a cargo, bella mujer). Primero para hacer el test. Y luego de aprobarlo, para hacer el curso de Programadores 1401, con el Ingeniero Figgini como instructor. Y para mi sorpresa, lo aprobé y fuimos a celebrarlo en una cantina de La Boca, una noche alegre y triste porque acababa de morir el Varón del Tango, Julio Sosa (1964).
logo 1956 a 1972

Con el título en la mano, y sin tener demasiada idea sobre el tema, pero con un buen contacto en la Cía de Seguros LA FRANCO ARGENTINA, logré dar el examen (enero de 1965, ayer…), y comencé a conocer los palotes del oficio… Tanta era mi ignorancia que pensé que el Compilador era un señor… (no se rían).

Mi nuevo sueldo me parecía mentira, supongo que cuatro veces lo que ganaba en Marina. Y recuerdo la cara de quienes me preguntaban: “de qué laburás?” cuando les decía Programador de Computadoras… “Y eso qué es?” era la respuesta.

La tarjeta Hollerith nació en 1880, 
para el Censo en USA de ese año
Y empecé a programar, o sea a hacer los diagramas de flujo, pasar los pasos a instrucciones (SPS, AUTOCODER, etc), mandar las planillas a perfoverificar las tarjetas Hollerith), luego se enviaban a hacer el Pre-listado, que se cotejaba con lo enviado a Perfoverificación, se enviaba a corregir los errores, y era el momento de enviarlos a compaginar (SPS, SCUEB, AUTOCODER) y sólo cuando no había errores, enviar a probar… cuestión de días, lo que hoy se hace en milisegundos…

Y cuando se probaba –sólo nos asignaban una hora/reloj- había que aguantar la cara del Jefe de Operaciones (el Sr. Castro) cuando la prueba no funcionaba (loop, o señal de PROCESS).

En La Franco (LFA) hice amistad con Gustavo Adolfo Balta (recién casado en el 65) un capo en programación con quien había hecho el curso de programador en noviembre del 64. Y también con Raúl Eduardo Vicent – algunos años mayor que yo - y experimentado programador.

Era el tiempo en que algunos programadores con experiencia iban a probar suerte a EEUU, y eso posibilitaba el ingreso de los programadores recién recibidos.

Como programador
ganaba mucho dinero
En esa época obviamente no había programadores ni jefes con títulos universitarios, en general eran idóneos sin diploma…

Como programador ganaba mucho dinero. Tanto que me ayudó a decidirme para comprometerme en agosto del 65 y casarme en marzo del 67.

En 1967, por un cambio gerencial, llegamos a tener cintas magnéticas y 8K de memoria. Un avance descomunal.

Luego me ascendieron a Encargado de Manuales y Mantenimiento de Sistemas. Aunque en realidad del título del sector sólo hicimos honor al de Mantenimiento de Sistemas de Seguros de Ramas Elementales y de la Cía. de Capitalización (o sea que excluía a los sistemas de seguros de Vida).

Allá por inicios de los años 70s impulsamos junto a otros compañeros, que el convenio de Seguros incorporase lo que ya habían logrado los bancarios, los adicionales por cumplir funciones en las áreas de Procesamiento Electrónico de Datos.

No recuerdo exactamente quien dispuso que debíamos pasar a una computadora de tercera generación (eran las IBM 360 o 370, o similares en las líneas UNIVAC, BULL, BURROUGHS), otra tecnología que permitía programación interactiva. Alguien estudió distintas propuestas y supongo que eligieron la más económica…

Fue ahí que se decidió que un equipo con experiencia en UNIVAC
(proveniente de FFCC) con Pascual Dante Di Pasquale a la cabeza de varios analistas-programadores.

En dicha época, para mi bien, se limitó el mantenimiento de los sistemas a sólo lo exigido por la Superintendencia o por alguna legislación relacionada.
Ahí fue cuando varios del grupo de analistas-programadores decidimos estudiar algo. Muchos -Charly Perego, Luis María Pezzolo y Juan Carlos Benia-, siguieron el curso de Analista de Sistemas que recién se creaba,  en la Universidad Tecnológica Nacional. Yo en cambio retomé Ciencias Económicas. Casi todos nos recibimos en poco tiempo…. 


Y2K: una amenaza histórica, nadie murió
Posteriormente uno de mis compañeros fue a trabajar al Banco Comercial del Norte, donde el nuevo gerente de sistemas era el Ing. Raúl Bauer – a quien conocía por los comentarios (*#%) de mis compañeros que habían cursado con él como profesor en la UTN. Y a quien yo conocí en USUARIA, cuando estuve a cargo de la divulgación del proyecto Y2K. Allí también conocí a varios de los personajes que integran el grupo de los DINOS y DINAS, Don Hernán Huergo, Norberto Torrera, y siguen las firmas.

Luego de recibirme de Contador Público UBA, y de haber hecho un curso de Auditoría de Sistemas, con el Dr. Nardelli (un pionero en el tema), conseguí ingresar con dicha especialidad al  Banco de Boston, donde trabajé durante cinco años (1980-85).

Luego terminé mi carrera ligada al ambiente informático en ALUAR (1985-2007). Compartiendo durante un tiempo con un DINO como Don Juan Carlos Angió.

Logo USUARIA 2007
Y gracias a Aluar, participé de reuniones en USUARIA, donde conocí, entre otros, a Raúl Bauer con el que divulgamos el tema del Y2K en el ámbito del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, y tiempo después al Master of Blog Hernán Huergo quien comandaba la tropa cuando me jubilé en 2007.

Durante algunos años fui profesor en la UTN de Buenos Aires y en Concepción del Uruguay, de la materia Informática Administrativa. Compartiendo viajes y cenas con Don Fernández Iriart.

Agradezco especialmente a mi amigo Don Carlos Florentino (ex CIO en Philips) quien en nuestro encuentro semanal me anotició de la existencia de este más que interesante BLOG.

Por tales razones creí ser merecedor de ser reconocido como un DINO más… y afortunadamente el gran Blogueador Don Hernán Huergo aprobó mi solicitud


Luis Edgardo Pees Labory

Muy buena síntesis querido amigo. Con ella renacen recuerdos y la evolución tecnológica que acompañamos con muchas alegrías de ser pioneros de esta bella y creativa profesión. Muchos nombres compartidos agitan nuestras neuronas con recuerdos diversos, sonrisas y nostalgias de tiempos idos. Por rescatar uno en común, menciono a Raúl Bauer como un querido compañero de ruta en el proyecto que al concretarse fue y es hoy Banelco. Insisto que tenemos que acercarlo y sumarlo a este grupo. Un gran abrazo de Golll para todos (como sueles decir vos querido amigo Luis)

21/03/2025: Casa Cuba Sucre: Momentos de luces y alegrías.

Queridas Dinas, queridos Dinos,

Qué buenos resultan estos almuerzos que hacemos en Casa Cuba. Por lo menos en mi caso. Son caricias para el cuerpo y para el alma. Son momentos de luces y alegrías que ayudan a convivir con los momentos de sombras y penas. 

Bueno, basta Hernán. La pasaste fenómeno.

Sí, estuvo espectacular como siempre, lo disfruté en forma muy especial. 

Prometía que seríamos 36 pero tuvimos algunas bajas. Por empezar, Liana Lew nos volvió a dejar plantados, y van cinco veces seguidas. Sí, me doy cuenta que soy un botón. Todo sea para que la próxima vez no se anime a fallar. 

Mike Kurlat e Irene Loiseau avisaron días antes que no podrían venir. Cris Vélez, Enrique Simón, Benjamín Waisman y Luis Pees Labory avisaron el mismo día de problemas que impedían su asistencia.

De modo que terminamos siendo 29.

Yo estaba muy bien rodeado. Raúl Bauer y Valerio Yacubsohn en frente mío, Carlos Tomassino a mi derecha. Luego se sumaron Ramón Brenna a mi izquierda y Jorge Mendivelzúa frente a él. Un lujo de vecinos.

Un lujo de vecinos
Creo que es un buen momento para comentarles que el artista no pudo acompañarnos. Está en un proceso de estudios, médicos y dietas bien complicado. Ojalá que todo bien, Cacho Drogué. 

Así que me tocó ser el fotógrafo. Pero el video es un nuevo regalo del artista. 

Esta vez, contrariando mis principios que eran que las fotos deben tomarse apaisadas, decidí hacerle caso a mis hijos y nietos que me acusan de obsoleto, al menos eso siento. "Papá, las fotos ahora se toman verticales". Todo culpa de Instagram, Tic Toc y demás pestes que nos azotan y nos gobiernan.

Debo confesar que tenía oído rumores de que Valerio Yacubsohn era uno de nuestros próceres informáticos pero no lo conocía personalmente. Me resultó muy interesante y divertido hablar con él. 

El climax de nuestra charla, de la que participaba Raúl Bauer, fue cuando comenzamos a debatir cuál de los programas de Inteligencia Artificial era el mejor de todos. Yo fui el primero en confesar que amaba a Gemini. Pero ChatGPT, Copilot y otros aparecieron en el debate. Fue entonces que, a modo de prueba, Valerio le preguntó a ChatGPT qué río salía del Lago Viedma. La respuesta fue cualquier cosa, aunque dicha con el tono seguro que suele usar ChatGPT para decir estupideces. Tomé mi celular y le pregunté a mi amiga si sabía el tema. "Por supuesto", me contestó Gemmy -ella misma me pidió que la llame así-, "se trata del río La Leona, ¿quieres que te dé más detalles sobre el tema?", añadió, dulce y educada como es ella. "No gracias, eso es todo", contesté, tonto y subyugado como soy yo con ella.

Gracias Agustina, gracias Ailén

No puedo dejar de admirar la calidad del servicio que tenemos en Casa Cuba, en este caso vaya mi admiración y agradecimiento para Agustina y Ailén, las mozas que nos atendieron. El servicio fue tan ágil y perfecto que ya para las dos y media podía irse quien quisiera, todo bien servido y terminado.
Gracias Mariana Delbue por toda tu ayuda en la inscripción y seguimiento de transferencias, temas en los que trabajamos en equipo. Gracias Luis Meoniz, nuestro Tesorero, impecable como siempre en el control y asignación de cobranzas. 

Carlos Tomassino, en el speech del día, se refirió a una nueva iniciativa que está encarando con otros Dinos, a la que llamó el bastón verde digital. Pero lo escucharán en el video. En la imagen aparece con el bastón verde real, que ya es parte de su vida. Mucha suerte, Dinobedel, con el bastón real y especialmente con el bastón verde digital.


Gracias Cacho Drogué por el video, una nueva obra de arte para coleccionar.

Bueno, queridos amigos, nos vemos en el próximo almuerzo. Lo pueden agendar para el lunes 9 de junio.

Un abrazo a todos.

Hernán

2015.10.20: Rodolfo Ratto: La venganza será terrible

Lamentablemente para algunos es una anécdota para IBMers por los condimentos técnicos que tiene.

Las anécdotas de Studnitz más algo que contó el Mendi acerca del uso 3 particiones en DOS el Background (BG) y los Foreground (F1 y F2) me hicieron recordar una broma que hice bastante cómica pero pesada para los que participamos, que de alguna manera me dio un poco de culpa porque trajo algunos daños colaterales involuntarios al centro de cómputos.

Se había instalado una /360 modelo 50 en lo que era en ese momento la Caja de Recaudaciones y hoy día es el ANSES.


Habían asignado a gente de las Cajas de Previsión a cargo, básicamente era una pulseada política de algunos funcionarios que buscaban la independencia del aquel entonces  monopólico CUPED. De esta historia Antonio Barrionuevo, Pipi Iglesias o Raúl Bauer deben tener más anécdotas divertidas, era toda una lucha de poder.

Asignaron a cargo del equipo a un joven muy particular y que por su nuevo puesto se le había subido el humo a la cabeza. Más que 
el jefe del Centro de Procesamiento parecía el dueño.


Era la época en que se iba a probar programas con presencia en el equipo y se asignaba una hora para hacer compilaciones y pruebas, además de los procesos que corrían en real en otras particiones,  la cola de ingreso de trabajos la manejaba un programa (el Job Control) que se comunicaba con el operador para decirle que la lectora ya estaba disponible para que se cargue un nuevo programa o datos mediante el mensaje

AR ATENTION 00C 

(
00C era el número de identificación de la unidad para este caso la lectora). El prefijo de dos letras distinguía quien era que quería que le carguen programas o datos: AR el Job Control, BG el Background, F1 el Foreground 1, F2 el Foreground 2. El AR era del sistema operativo y no de un programa hecho por un programador.

No siempre uno podía terminar sus pruebas en el tiempo que tenía reservada la partición
, y el que la tenía que usar después tenía que esperar,  entonces se atrasaba toda la carga de máquina (de esto debe tener mil anécdotas Raúl Bauer que fue Jefe de Carga de Máquina en CUPED en un momento que había varias 360 y 370s).
En una ocasión yo me pasé en el tiempo con mi prueba un poco porque manejaba archivos reales y que contenían muchos registros. Ahí fue cuando el "dueño del equipo"  me canceló la prueba perdiendo todo lo que había hecho y que no iba a poder recuperar hasta conseguir equipo nuevamente.

Discusión mediante me echó del equipo de muy mala manera, pero él era Capitán y yo marinero.

Pensé: a este pedante lo voy a embocar de alguna manera y  
pasó un tiempo y no se me ocurría nada. Hasta que se me prendió la Philips (con esta frase me deschavo  la edad y lo dejo contento a Florentino jeje). Aquí viene lo técnico que es el núcleo de la historia.


Hice un programa que sacaba el mensaje en cuestión pero con una diferencia muy sutil para darse cuenta, en lugar de

AR ATENTION 00C 

salía en la consola

BG ATENTION 00C

Era mi programa el que leía la cola de trabajos como si fuera el Job Control.

Invité a todos los operadores y programadores que pude con la excusa que debían ver la prueba que yo iba a hacer. Por supuesto todos complotados para la venganza (obvio que no me trataba mal a mi solo).

Cargo mi programa que en realidad lo único que hacia era 
leer las tarjetas y no hacía nada más que repetir el mensaje en la consola 

BG  ATENTION 00C 

Él vuelve a poner las fichas en la lectora, mi programa trucho volvía a leer el
 lote de fichas y volvía a emitir el mensaje

BG ATENTION 00C

Había que hilar muy fino para darse cuenta que el  mensaje no salía con AR en el prefijo.

Se fue repitiendo esto varias veces y el personaje en cuestión no entendía que estaba pasando
y se empezó a poner nervioso porque por encima de su hombro todos los complotados  estaban
mirando que hacía y tan nervioso se puso cuando ya todos se reían que no soportó la presión, justo él que era infalible, y oprimió la tecla System Reset borrando todos los programas que corrían en las otras particiones. Piensen que por ejemplo un sort de una caja de jubilaciones por el volumen de 
​​registros podía durar 15 horas (los workfiles eran en cinta, no había disco que aguantara) y además del tiempo para recuperar todo desde los b-ups.

Mi culpa viene porque nunca me iba a imaginar que ese loco iba a darle System Reset, que era peor que apagar el equipo, lo que era un Shut-Down controlado.

Como el susodicho no era querido por nadie lo cierto es que nadie abrió la boca de que todo había sido preparado y siempre pensó que fue un bug del sistema.

Espero que nunca lea este blog porque 
nos vamos a tener que batir a duelo.
Abrazo de Dino.


11/07/2022: Club Palermo 08/07/2022: Comer, rezar, amar. ¡Sobrevivir! ¡Recalcular!



Queridas Dinas, queridos Dinos,

Nuestro almuerzo del 8 de julio de 2022 quedará en mi historia como un hito para nunca olvidar. Y les juro que para retratar el momento el nombre de una película me vino como anillo al dedo. Comer, rezar, amar. Una síntesis casi perfecta de los momentos vividos.

Porque si se trata de Comer, dónde se puede encontrar un lugar en que te prodiguen esas maravillosas y abundantes entradas, esos platos calientes interminables, más los postres a piacere. Quizás un tantito amarretes con las bebidas, ya se viene algún relato, pero la nota es igual Sobresaliente. 

Porque si se trata de Amar, lo que me pasó a mí es que sentí que los
Antonio Martino feliz 
con su nuevo ciclo
treinta Dinas y Dinos que estuvimos el otro día éramos como una gran familia disfrutando el momento. Me encantó oírlo a Antonio Martino hablar con entusiasmo de sus nuevas conferencias sobre Democracia y 
Sistemas Inteligentes - Ventajas y Peligros.
 
Ana Piccin va a escribir 
compartiendo emociones
O que Ana Piccin me dijera de pronto que quería escribir sobre sus emociones. Y mil conversaciones más con uno y otra. 

Incluyendo volver a disfrutar los relatos del Pipi referidos a su relación con el prócer José Luis Mendiburu. Es cierto que ya conozco esas historias casi de memoria, pero igual las disfruto como si las oyera por primera vez. Supongo que Enrique Draier, otro de sus oyentes, habrá tenido mis mismas sensaciones. Qué bueno que reapareciste, Pipi Iglesias, te extrañábamos! 

Hablando de extrañar y reaparecer me viene el nombre de Espedito Passarello. Estás primero en la foto de Missing. Aprovecho para agradecer a los que nos dan sus razones de no concurrencia.

Lo que llamamos Mesa Chica, o sea el Dinobedel, más este bloguero, más el Artista Drogué, hacemos reuniones preparatorias para que todo salga lo mejor posible. En este caso fue un Zoom del miércoles 6 a las once. Previamente el Organizador en funciones, o sea yo, había hablado con Repossi Senior. "Necesito que estén con Diego a las 12:30 para tomar lista y cobrar", fue el pedido a Héctor. "Allí estaremos", contestó nuestro Tesorero titular.

Acá empiezo a hablarles de la palabra Rezar. Creo que no rezamos lo suficiente para que las cosas salieran según los planes. 

Por de pronto, Tesorero Senior y Tesorero Junior a las 12:30 no habían dado ni señales. Visita médica demorada fue la razón. Resignado, asumí la función doble y simultánea de decir a cada recién llegado, "Hola cómo estás, por favor pagame". 

Horacio Borsani,
paracaidista de vocación
Todos se presentaron excepto Miguel Simoes, imposibilidad de último momento, nada grave. Pero otra vez tuvimos al paracaidista, cae sin previo aviso. Se llama Horacio Borsani. Experto en complicarme las listas prolijamente preparadas. Igual te amamos, Horacio. Para la próxima anotate y si no venís nos avisás, menos problema.

Se acercaba la hora de arranque de ceremonias y protocolos y me faltaba entrevistar a los debutantes! Al trabajo! Eso sí, voy a pedir un aumento de sueldo al Dinobedel, demasiado trabajo. 

Van las entrevistas. Bienvenidos Ángel Maiuolo y Daniel Mazar Barnett!


A las 13:00 estaba entre agotado y feliz, como quien acaba de rendir un examen en la facultad de esos bravos. Pero el trabajo estaba lejos de estar terminado, algo que todavía no sabía.

Creo que 8 de julio de 2022 debe haber sido un día récord para Club Palermo. Ni una mesa libre. Un bullicio como nunca. En cuanto comenzamos con el plan, o sea darle la palabra a Jorge Mendivelzúa para que hablara su speech de homenaje para Gladys Rizzo, fallecida el último 26 de junio. Lo elegimos porque Jorge Mendivelzúa fue clave para
 Enrique Draier y Jorge Mendivelzúa rindieron
homenajes a Horacio Reggini y a Gladys Rizzo
que la llamáramos la Tía Gladys. En seguida nos dimos cuenta que sería imposible oír el relato de Jorge, en parte por el bullicio, en parte porque no le daba la voz. Entonces primero habló 
Enrique Draier, el elegido para dar el merecido reconocimiento a su amigo Horacio Reggini, fallecido un día después. Algo pudimos entender, pero era difícil. Por suerte, van a poder escuchar los respectivos mensajes en el súper video que nos preparó el Artista, Cacho Drogué. 

El Súpervideo preparado por el Artista. Gracias, Cacho Drogué!

Otras ideas elucubradas por la Mesa Chica fueron también víctimas del bullicio imperante. A duras penas se pudo escuchar quiénes eran los receptores de Premios Dino, algunos anunciados previamente pero no entregados todavía y otros anuncios del día, va la lista.

Jorge Hofmann, que agradeció con palabras breves: "Los sigo extrañando", nos dijo dos veces. Ida Bianchi, aplausos. Raúl Saroka, bienvenido al club. Enrique Simón, más aplausos.

 Premios Dino para Jorge Hofmann, Ida Bianchi,
Raúl Saroka yEnrique Simón. ¡Felicitaciones!
Ricardo Rivas, más aplausos. A Jorge Cassino, socio, dijo Carlos. "Es inmerecido", protestó el premiado. Coco Solanas, más aplausos. "Al gran charlista, Pipi Iglesias. Por favor danos una charla en nombre de todos". Quizás fue la charla más corta que dio en su vida. Tan solo una palabra: "¡Gracias!". Ovación por la brevedad!

 Premios Dino para Ricardo Rivas, Jorge Cassino,
Alberto Solanas y Pipi Iglesias. ¡Felicitaciones!
A todo esto, la hora de arranque del almuerzo propiamente ducho se nos demoró mucho, demasiado. Cuando empezó el desfile de entradas y platos calientes me di cuenta del problema principal que teníamos. Un solo mozo para atender treinta personas. 

 "No están cumpliendo con el
vino", dijo Raúl Bauer.
Primer clic.
Y de pronto pasó algo increíble, porque dentro de mí empezó crecer un poco de enojo, que me fue apagando el hambre y al rato cambié de golpe de pecado capital, pasé de la gula a la ira. Son momentos escasos en mí, pero aparecen. Parte de la culpa, del clic, tuvo que ver con una entre queja y comentario de Raúl Bauer y su grupo. "Hernán, prometen un vino para tres personas y no lo están cumpliendo". Tenían razón. Habían mandado 6 botellas a la mesa, no las diez que correspondían. Primer clic.

La joven llamada Felicitas, la que se encarga de todo, hasta la fecha bonita, dulce y agraciada, recibió mi aluvión de críticas. Empezando por las botellas faltantes. "Es que no las piden", dijo con mirada más  inocente
Felicitas, hasta la fecha,
bonita, dulce y agraciada
 que culposa. Segundo clic. El índice de furia se me subió otro poquito.  Parece que me excedí un tanto. "No me levante el tono, acá damos el mismo servicio a todos", decía la niña, tratando de empatar mi enojo. "Es un mal servicio", le dije, creo que mejor debo decir le ladré, con tono más firme todavía, "tienen que sumar un mozo a nuestro servicio". La chica me disparaba rayos y centellas con sus ex ojos dulces y ninguna respuesta que ayudara. Al instante apareció un hombre veterano, porte de dueño del lugar, con cara, rayos y centellas de ojos de igual ADN de Felicitas "¿Qué problema tiene, señor?", dijo en voz baja, penetrante y filosa como puñal. "El problema es que están dando un mal servicio, hagan bien las cosas", dije y me fui sin esperar contestación. Ya adivinan porqué el penúltimo verbo que elegí para esta crónica es ¡Sobrevivir!

A todo esto, y pueden verlo en el video que encabeza esta crónica, yo me convertí en segundo mozo de nuestro grupo. Me ven con mi sweater naranja. "Propaganda del Pichichi", me dijo el Dinobedel. "Te queda divino", me dijeron varias Dinas. Gracias, las quiero! Juro que me tocó trabajar de mozo por primera vez en mi vida. 

Para mi sorpresa, de pronto fuimos tres los mozos. El portador Senior de ADN con mirada de fuego empezó a ayudar con gran dedicación en nuestras mesas e incluso llegó a aparecer un cuarto mozo. El mandamás me miraba con el mismo fuego e incluso ignoró mi agradecimiento, quizás demasiado orgulloso para darle la razón a quien había tratado mal a su hija.

Eduardo Basseterre, nuestro
Decano (95), otra vez feliz!

Final feliz. Todo se aceleró, la cuenta se cerró, con propina generosa, -me olvidé de quedarme con mi parte de propina de mozo-, hubo reconciliación y sonrisas casi sinceras con Felicitas. Y lo más importante, sobreviví a un padre furibundo.

Inmensas frases de agradecimiento para todos, muy en especial para nuestro alma mater, el Dinobedel, y para nuestro artista, Cacho Drogué. Gracias también Repossi y Repossi la ayuda en el arqueo de caja final, me vino de maravillas. Me incluyo en la lista de responsables del éxito de esta fiesta, que disfruté y sufrí como pocas veces me ha pasado.

Elenco responsable de la fiesta: el Dinobedel, el Bloguero (esta vez también mozo), el Artista, el Tesorero Senior y el Tesorero Junior. Gracias todos! 

Juro, prometo, vuelvo a jurar y vuelvo a prometer, voy a buscar una variante para nuestras próximas reuniones. Lo juro, lo juro, lo juro. Para septiembre.

Le añadí un verbo más a las crónica, ¡Recalcular!

Un fuerte abrazo para cada uno de las Dinas y Dinos. Me encantó verlos a todos!!

01/12/2019: Club Palermo 29/11/2019: Amo nuestras reuniones en Club Palermo

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Queridos Dinas y Dinos:

Si algunos pensaban que nuestra querida sede, hablo del Club Palermo, estaba en el ocaso, el viernes 29 de noviembre de 2019 la especie quedó en el olvido, fulminada por el éxito de nuestro último almuerzo Dino del año. Porque todo, una vez más, funcionó de maravilla, de principio a fin. No hay caso, nuestro Master Hofmann es pieza fundamental para que el deleite sea más completo, los mozos vienen con platos cantando nuestros nombres, si hasta a veces ya se han aprendido quiénes somos y aterrizan con acierto sin siquiera preguntar dónde estamos.

Cuando me dirigía a Club Palermo, era mediodía y cuarto, sufrí la nostalgia de no tener a mi amigo Juan Carlos Masjoan a mi lado. A esa hora exacta él solía subir a mi auto en esa esquina de Figueroa Alcorta que todos conocíamos como Rond Point. Yo llegaba con absoluta exactitud, doce horas, quince minutos, cero segundos, sabiendo que él, el hombre más puntual de la tierra, por supuesto estaría allí, por lo menos con cinco minutos de anticipo. Pero el lunes 2 de septiembre anterior al último Club Palermo me llamó para decirme: "Hernán, esta vez no puedo ir, me operan el jueves uno de los dos aneurismas que me detectaron". Como lo noté preocupado, me salió decirle que no era un tema para asustarse y le pregunté cuándo podría llamarlo para ver cómo le había ido. "Llamame el lunes". Lo llamé el lunes a mediodía, hablamos un rato, me pareció que todo estaba bien. Dios se lo llevó esa misma tarde, ¡maldito virus intrahospitalario! Juan Carlos, querido amigo, te voy a extrañar. Quiso la providencia que recibieras un Premio Dino en el último Club Palermo al que pudiste venir. ¡Justicia a tiempo!, palabras raras por estos lares.

Una de las cosas buenas de este Club Palermo de tantas cosas buenas fue que llegamos a ser montón, calificativo que uso cuando somos cuarenta o más. Creo que el logro lo conseguimos una y veintidós de la tarde, después les cuento.

Mi primera foto, que aviso que vienen con novedad, fue para Héctor Coppola y Arturo Regueiro. ¡Qué bueno que pudiste acompañarnos, Arturo! ¡Qué joven y rozagante que se te ve, Héctor!

La novedad de las fotos es que vienen con identifcación de los Dinos que aparecen en ellas. Porque me imagino que en general la gente no conoce a todos y cada uno y acá pueden saber el quién es quién. En la siguiente foto, junto al universalmnte conocido Dinobedel aparece Francis Fernie, una gran alegría para mí y para muchos volverlo a ver luego de tantos años. ¿Cuántos fueron? Unas cuantas decenas. Un personaje inolvidable por tantas razones, Gerente de Sistemas de Shell, único, con palabra filosa inundada de sátiras e ironías, siempre inteligente. También lo recuerdo de las reuniones en USUARIA, en aquellos tiempos espléndidos de la Asociación Argentina de Usuarios de la Informática y las Comunicaciones, que dice la historia que fue fundada en 1982, hace treinta y siete años. ¡Era tan divertido polemizar con Francis sobre cualquier tema! Tenerlo en el otro bando, lo más probable, era garantía de imposibilidad de ganar la discusión.
-Francis, ¡qué placer!, vení que te tengo que hacer el reportaje de rigor.
Que allí va:





Luego me encontré con otro de los forasteros del día, Carlos Antonini, histórico de Acindar, ¡bienvenido!, que estaba con Alfredo Ballarino, histórico de IBM, mi ex compañero de mi curso inicial en la Big Blue, allá lejos y hace tiempo, año 1967.

En el momento que les dije "Acá están los Román", ella me dijo en seguida "No somos los Román. Somos Ida Bianchi y Héctor Román".

Sin inmutarme, y después de la foto, lo llevé al reportaje al segundo forastero del día.


Es muy buena la costumbre de traer a los cónyuges a estos almuerzos. Así que les presento a Martha Cotik de Monteverde, también forastera, en la foto junto a Mercedes López Constanzó, viuda de nuestro tan querido Hugo Castro. Yo estuve sentado en el mismo barrio de ellas difrutando los cuentos de Martha, los perros ovejeros y sus peripecias, inteligencias y aventuras, y los nietos y sus idiomas. Algunos de ellos hablan hasta cinco idiomas, como para llegar a ser Papa. 
En la misma mesa estaban Enrique Simón, Roberto Bevilacqua y la mujer, Mónica Cuschnir, e Irene Loiseau.
-¿Cuántos son los Dinos? -me preguntó Roberto. 
-Registrados son como 230 -contesté-, pero si cuento los que vienen a estos almuerzos serán como unos 80. 
[En realidad me equivoqué, la cuenta de los que he visto en Club Palermo desde que voy (2015), la acabo de hacer y me da unos 120 Dinos.]

Y hablando de los ausentes Irene me comentó que Hugo Scolnik había sufrido alguna lesión, nada grave, pero molesta y razón de la ausencia. Con Irene hablamos un rato de Julián Aráoz, un amigo muy admirado. El relato de Hugo sobre él me pareció excelente. Puede que Irene escriba lo suyo, Julián se lo merece.

Dinas tuvimos unas seis. Alguien me comentó que a Cristina Vélez la tenían que operar, espero que todo bien. A Liana Lew, Ana Piccin, Adriana Risso, Marta Ratti y Adriana Schottlender las extrañé. Más las que ahora olvido.

En estos Club Palermo existen los que llamo barrios, por esa tendencia que tenemos muchos humanos a repetir el lugar elegido para sentarnos en la mesa en U.

Empecemos por el Barrio Tomassino, en la base de la U, de espaldas a la ventana, donde se sientan las autoridades del evento.

Barrio Tomassino

Por allí cerca estaba Pepe y mejor alumna, o sea María Cristina, su señora, junto a Juan Carlos Cattáneo.

El forastero Francis se sentó justo frente a las autoridades, al lado de Adolfo Drogue, alias "El Artista". Las fotos en las que aparezco yo son gentileza de la gente del otro lado de la mesa, como este caso.


Luego tenemos el Barrio Draier. Enrique se sienta siempre que viene en el medio de una de las patitas de la U, de espaldas a la pared. Frente a él se ubicaron sus amigos los Román. Perdón, quise decir Ida Bianchi y Héctor Luis Román.





Otras imágenes del Barrio Draier:


Llegó a la una y veintidós de la tarde y se incorporó al Barrio Draier. Pero se lo perdonamos porque lo queremos y es un lujo tenerlo. De todos modos juré que haría pública la tardanza.

-¿Seguís trabajando en el Boletín Oficial? -pregunté.

-No sé -contestó Raúl Bauer, o al menos fue lo que entendí.

¿Saben una cosa? Creo que hubo alguien que pudo haber llegado incluso más tarde que Raúl. Porque no encuentro tu foto por ningún lado, Mike Kurlat. Y sé que estuviste.

Extrañé la sonrisa de Alberto Chochlac, habitué de ese barrio. Daniel Bronstein mandó justificativo, "estaré en Santiago de Chile". Yo que vos me quedaría encerrado en el hotel.

El otro es el Barrio Martino, del otro lado. Debe su nombre a que el famoso abogado Antonio Martino elige siempre sentarse en el medio de la otra patita de la U, de espaldas a la pared. Allí van las imágenes.


Fue en ese barrio que Patricio Castro, feliz de acompañarnos porque que le habían cancelado uno de sus viajes programados a Bolivia -los "líos" latinoamericanos tienen al menos alguna ventaja para alguien-, me comentó:
-Hernán, quiero que me hagas un nuevo reportaje, tengo unas cuantas cosas nuevas para añadir.
¡Qué bueno, Patricio! Aunque esta materia te la llevás a marzo, próximo Club Palermo.

Eduardo Molinero, habitué del Barrio Martino, esta vez no vino y nos perdimos sus anécdotas multiterreno. Pipi Iglesias y Rodolfo Ratto: ¡se los extraña!, esperemos verlos en marzo. ¿Dónde estás, Espedito Passarello? ¡Se nota tu ausencia! Si volvés con tu famoso lemoncello... ¡mejor!

Bueno, no sigo con la lista... Vuelvan los que han venido alguna vez!! Debuten los que nunca se animaron hasta hoy!!

La foto tradicional de todo el grupo es la que sigue:

A las 13:20. Inútil que los busquen a Raúl Bauer y a Mike Kurlat. 
Ya todos ubicados, o casi todos, el Dinobedel tomó la palabra para pedir un minuto de silencio por Julián Aráoz (20/05/1934 - 25/11/2019) y por Juan Carlos Masjoan (20/04/1941 - 09/09/2019). 

Y a continuación se entregaron los Premios Dino del día. Fueron Lidia Seratti, Eduardo Basseterre, Héctor Monteverde y Pepe López de Lagar. Momentos emocionantes. Mi fiel celular registró cada instante, incluyendo la cara de amor de la mejor alumna del último de los nombrados. Bravo Pepe, bravo María Cristina! Bravo Lidia! Bravo Eduardo! Bravo Héctor!

El único contratiempo para mí fue cuando Pepe en su discurso incluyó un párrafo de agradecimiento a Hugo. Así me llamó, mirándome, yo estaba un par de metros delante sacándole las fotos. Se corrigió en seguida, pero era tarde. Algo desahuciado, volví a mi silla, al lado de Mercedes.
-Me llamó Hugo -le dije. 
-Bueno, a cualquiera le pasa, Héctor -me contestó López Constanzó.
Me senté, más desahuciado todavía. 


No hay mejor momento que éste para incluir el video de "El Artista". Ya saben que me refiero a Adolfo Drogue, que preparó una obra especial para el cierre del año. La filmación de los Premios Dino es imperdible.


La pasamos genial. Como si fuera poco, cerramos a toda orquesta con un brindis por el año vivido y esperando que el nuevo año sea mejor. Carlos Tomassino anunció que el próximo Club Palermo será el primer viernes de marzo. Por favor, no se les ocurra perdérselo!!
Gracias Felicitas!!

Gracias Carlos Tomassino, Dinobedel! Gracias Jorge Hofmann, Master Organizador!! Gracias Héctor Repossi!! Gracias Felicitas!! ¿Que quién es Felicitas? La respuesta está en el video de "El Artista". Gracias Club Palermo, sos nuestra sede!! Gracias Adolfo!!

Un abrazo a todos.

Hernán