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20/12/2018: Hernán Huergo: Conversando con Liana Lew: IV. Testimonios

Llegamos al momento del cierre de este Conversando con Liana Lew. Yo disfruto mucho estas entrevistas, conociendo a mis entrevistados mucho más de lo que los conocía. En el caso de Liana, la conversación es una fuente de descubrimientos seriales, con sorpresas y emociones que conmueven. 

Nada mejor que escucharla a ella transmitiendo sus vivencias durante estas entrevistas. Allí la tienen, ¡Liana pura!



Muchas gracias, Liana, por tan lindas palabras!

Para el cierre de este cierre van van otros testimonios, regalos de amigos, son sorpresas navideñas para ella.

Muchas gracias a ellos!



Acabo de leer el reportaje a Liana Lew y me emocioné mucho rememorando tantos buenos momentos  (y otros no tan buenos también)  compartidos a lo largo de nuestra extensa amistad que comenzó en 1962, durante mi primer año en Ciencias Exactas, siguió, una vez graduadas, en distintas organizaciones y continúa muy presente hasta hoy.

Liana con su permanente empuje, afecto, calidez, solidaridad y firme voluntad siempre logró que se superen los diversos obstáculos que se nos presentaron. Trabajar con ella fue disfrutar las actividades compartidas.
Los que compartimos años junto a ella celebramos que pueda recoger hoy el amor que sembró durante tantos años.

Mimí García

Manolo Imaz, Hilda Leikis y nosotras,
en el Hospital Escuela



Flora Jamui y nosotras, en mi casa 

Existe la idea de que, en Argentina, lo más extendido es el amiguismo, es decír que se utilizan las relaciones de amistad para conseguir cosas. Y, en particular, para conseguir trabajo. Esa costumbre podría ser criticada si el uso de la amistad está por encima de los requisitos de idoneidad necesarios para cumplir con un determinado puesto de trabajo. Pero es evidente que, ante igualdad de capacidades, la elección de un amigo tiene ventajas respecto de elegir a alguien que desconocemos: no es sólo cuestión de seleccionar el perfil adecuado sino que debemos garantizar que la persona elegida posee otras cualidades humanas y que contribuirá a la creación de un entorno armónico de trabajo. Esa ha sido una cualidad de Liana, que siempre incorporaba personas amigas pero con indudable nivel técnico y humano, logrando grupos de trabajo eficientes y armónicos.

Manuel Imaz


El Instituto de Cálculo fue el inicio de nuestra amistad. Por ese entonces compartimos el bochorno de zambullirnos para recuperar el diploma de Computador Científico en una mesa ya que las autoridades de la Facultad después de la noche de los bastones largos se negaron a entregárnoslo en mano.
Las circunstancias nos hicieron vivir en países diferentes, pero no perdimos ocasión de reencontrarnos en Argentina, Irlanda, Chile y España. Te acuerdas de la visita a La Chascona?

Liana desarrolló su actividad profesional mayormente en la industria y yo mayormente en la academia, pero en nuestros encuentros siempre nos falta tiempo para cotorrear.

Quiero especialmente agradecer a Liana por recordar en la entrevista, que después de la renuncia masiva al Instituto de Cálculo todos tuvimos un trabajo gracias a Rebe, Manuel y otros muchos anónimos.

Algo que también compartimos ambas es mantenernos en activo pese al paso de los años (sin explicitar cuantos).

Gracias también a Hernán por darme la oportunidad de colarme en esta entrevista a Liana.
                                                                                                          Cristina Zoltan
Barcelona, diciembre de 2018

 El de camisa a cuadros es Juan Carlos Fränkel, luego 
Mauricio Milchberg, yo, Manuel Sadosky, Liana y Jorge su esposo.

Nestor Sameghini, Liana, Manuel, Juan Carlos, Rebe, 
Mauricio Milchberg, yo y Marcelo Larramendy.

Liana es una sonrisa. Primero llega la sonrisa y después Liana. 
Yo estaba ahí, en una reunión o curso, ni siquiera tenía claro por qué estaba, parece que tenía que estar. Y entonces apareció Liana. Claro, tenía que estar. ¿Cómo no nos habíamos cruzado antes?


Aún recuerdo el impacto de energía que me transmitió al conocerla. Tan importante es Liana que está siempre ahí. Tan presente y a mano como los fantasmas de Woody Allen. Ella está ahí para compartir todo. Alegrías y tristezas. Dispuesta a todo. Si estás contento, se pone contenta. Si estás triste, te encaja una dosis de ánimo que te dura hasta que puedas seguir adelante solo. No para un momento, se hace tiempo para todo. Explora todo. Es insaciable. Hace de todo y lo hace bien. Cuando pasa por un mal momento, y te lo comenta, inmediatamente le agrega una frase alentadora, de esperanza; y entonces sonríe.

Si Liana fuera un verbo, sería “escuchar”. Si fuera una actitud, “disfrutar”. Tengo mucho para aprender del saber vivir de Liana.
Si fuera una frase, “Tú puedes”.
Si fuera árbol, el ombú de las pampas que cobijó a los “Hijos del Capitán Grant”. 
Si fuera un libro, cualquier novela y todas las novelas de Julio Verne.
Si fuera un edificio, estaría diseñado por Niemeyer.
¿Un ser mitológico?: una sirena de la Odisea.
Si fuera un postre, copa Melba.

Ana Piccin


Muchas Felicidades, Liana!

A la espera de tus proyectos futuros, Pionera!


Muy Feliz Navidad y el Mejor 2019 tengan todos! 

Hernán Huergo

18/12/2018: Hernán Huergo: Conversando con Liana Lew: III. Caleidoscopio de emociones


CALEIDOSCOPIO DE EMOCIONES
Ya hablamos de su familia original, de su carrera informática. Es hora de saber más de muchas otras cosas.

-Hablame de tus hijos Tiferes.



-
Damián nació en 1967, 51 años; Ariel es de 1974, 44 años. Ambos tienen cosas mías y de su papá, pero son ellos mismos, por suerte.


Damián es un gran hijo y un excelente papá. Muy derecho, me pone límites todo el tiempo. Un tipo justo, gran amigo, un ser maravilloso. Es Contador Público Nacional. Organizó viajes para ver a Manu Ginóbili con su agencia Kit Viajes, gran éxito.

Ariel es Productor Integral de Medios y Periodista Deportivo. Construyó La Nación online entre los primeros. Recibió premios en diferentes oportunidades, él y su equipo. Hoy está en América 24 Digital. Escribe todas las noticias de tecnología, que tiene muchos suscriptores. Es un nerd del periodismo digital, se comunica a través de las redes. Es tremendamente serio pero me acompaña siempre. En las buenas y no tanto.

Hijos casados que le dieron cinco nietos. Por Damián y Pati son tres nietas: la mayor, Carolina, 20, la que sigue Micaela, 17, la menor Valentina, 11. Por Ariel y Mariana son dos nietos: León, 7, y Manu 18 meses.

Extraigo algunos comentarios, no todos, no cabrían en este Blog.

De las nueras:

-No pueden ser mejores. Pati, ejemplar, maravillosa mamá y una profesional destacada. Trabajó conmigo en G & M. Y Mariana, periodista digital de multimedios, también maravillosa, sin duda. 

De los nietos Tiferes:

-Con mi nieta mayor, Carolina, tenemos un cariño entrañable. Estudia Sistemas en la UTN. Yo siento que ella sigue la película de su mamá, y la mía. Bueno, sigue su propia película.
Micaela 17, Carolina hoy 20, igualita a su mamá,
Liana, Valentina 11, Manu 18 meses y León 7 años
Micaela es deportista, juega al vóley, federada. Además es alumna de la ORT con notas excelentes. De todas las materias, no se destaca en una, se destaca en todas.
Valu es brillante en todo, es una genia. Una memoria increíble, y además le gusta el arte, con ella vivo cosas maravillosas. 
Con mis nietos varones, León y Manu, vivo el recuerdo de mis hijos, tenemos un amor entrañable. Una emoción cuando siento a León que me dice “te quiero mucho”. 
Creo que soy, para todos, una abuela sana y divertida, y eso me gusta mucho.

-Todavía nos falta hablar de Jorge. ¿Cómo lo conociste? 
Con Jorge Ardoino y los padres, nieta Caro al medio

-Treinta años hace que estamos juntos. Lo conocía de antes, trabajábamos juntos en la English ElectricEl 16 de diciembre del 88 lo volví a ver. Era el cumpleaños de Heriberto Scala. Ellos dos fueron siempre muy amigos. Nos casamos en el 2001, hace 17 años. Es la pareja más importante de mi vida. Nos queremos mucho a pesar de ser tan distintos, a veces hay desencuentros, pero el amor profundo los supera.

Con Jorge en Club Palermo

-¿Hijos y nietos de Jorge?

-Jorge tiene dos hijos que quiero mucho. Claudia ha sido muy cercana a mí, cuando empezamos a salir con Jorge, hace treinta años. Es Licenciada en Administración, trabaja en Caja de Valores como Analista de Sistemas desde hace 25 años lidera proyectos SAP, entre otros.  Jorgito Ardoino está en Ushuaia, un habilísimo Gerente del mercado automotor, una carrera y un trabajo excepcional que nos enorgullece. Ojalá los tuviéramos más cerca.
Con mis nietos Ardoino, en Ushuaia, Valentín de 17 y Florencia de 15, unos divinos, es una relación algo lejana, pero con esto de la crónica los dos me escribieron “Genia”. Capaz que me empiezan a conocer un poco más. Y yo a ellos también.

-Hablamos un montón. De vos y de tu familia, de la original hasta la actual. Pero quiero que me cuentes sobre las otras Lianas, fuera de tu vida informática. Qué otras cosas has hecho, deportes, hobbies, teatro, literatura, bicicleta, lo que sea.
-De todo. El Yoga me encanta, lo hago dos veces por semana. Pilates también. Camino…

-¿El Yoga lo hacés como terapia?

-Más que una terapia, que también lo es, a mí me sirve como una rutina de entrenamiento físico, que es lo que necesito ahora. Me gusta mucho y me comprometo con el quehacer del Yoga.

-¿Y cosas que tengan que ver con lectura, cine, teatro, música?

-¡Me encanta el cine! Lo que se te ocurra. Con Jorge vemos todo lo que hay, suelto y no suelto… hay directores que seguimos… al Festival de Mar del Plata al Bafici también. Nos gusta Netflix y vemos por cable e Internet, pero nos gusta ir al cine y al CCK, mucho. 

¿Queen o Lady Gaga?
-¿Cuál preferiste, la de Lady Gaga o la de Queen?

-¡Queen! Me fascinó, lloré como si fuera mi propia historia. Es maravillosa. Lo sentía al tipo dentro del estómago. También me gusta mucho el teatro. Y el folklore, Nahuel Penissi, Mercedes Sosa. Ella y todo lo que se desprende de ella. Y nos gusta mucho la música clásica, a Jorge mucho la Opera y a mi mucho el tango.

Y de pronto aparece un tema principal, un faro radiante de su vida actual y puede que futura. Es cuando me dice:

-Me gusta mucho el psicoanálisis. Me he psicoanalizado toda mi vida.

-¿Toda tu vida?

Con Silvia Jajam y esposo
-Comencé con el psicoanálisis a principios del 65. Con la Noche de los Bastones Largos y el nacimiento de Damián, se me hizo indispensable. Empecé con un psicoanalista freudiano, un tipo excepcional. Tuvo enorme influencia en mi terapia una gran amiga que ya en 1965 me ayudó mucho y continúa hasta hoy dia. Te hablo de Silvia Jajam, psicoanalista, que trabaja con herramientas sistémicas provenientes de una escuela muy prestigiosa de Filadelfia. Realicé muchos talleres con ellas, me ayudaron mucho. Hoy estoy haciendo un inicio de psicología holística. Tiene que ver con la energía. 

-¿Te psicoanalizás por necesidad o por hobby?

"Los escorpianos tenemos
alma de brujos"
-Una mezcla. Me aburrí de hablar. Ahora quiero actuar. Los escorpianos tenemos alma de brujos. Brujos en serio. Quizás le erré con mi carrera, a mí me gusta el ser humano.

Liana es Liana. Transparente y emocional. Mi sorpresa va en aumento.

-¿En qué notás tu alma de bruja?

-En lo que huelo. Huelo cosas que pasan. Tengo mucha sensibilidad en saber si alguien está mal, si alguien me necesita. 
Mis emociones son siempre intensas, al expresar tristeza o alegría, sobre todo tengo una carcajada cercana a la de mi mama, fuerte y sonora.

-Te podrías haber dedicado a la psicología.

-Definitivamente, de acá a la China. Estoy muy triste por no tener una profesión ahora.

-Pero sí tenés una profesión.

-Sí, la tengo, pero ¿para qué la uso? Extraño al ser humano que había en mí, hablar con la gente. Extraño tener un objetivo en mi quehacer laboral y quizás está en el terreno de la psico y los Sistemas Informáticos.  
Me gustaría conectarme de nuevo con el mundo profesional. La raíz informática la tengo. Pero creo que la mantendría mejor en relación a trabajar con gente más joven, en dar clase, en conocer proyectos del gobierno en las áreas que nos competen. Me gustó organizar Actos como los 50 años de la creación del Instituto de Calculo o las 30 conferencias de SADIO.

-¿Cuáles son los sueños que tenés para el futuro de tu vida?

Nerd informático,
por Samiel
-Es una pregunta difícil. Mis sueños están alrededor del ser humano y de la psicología. La Informática per se ya creo que es más para los nerds. Pero tengo que encontrar un nuevo camino. Un poco tarde… pero ya lo encontraré, como tantas otras cosas.

Estoy seguro que lo encontrarás, querida Liana. Disfruté mucho descubriendo el Caleidoscopio de emociones que hay en vos. Muchas gracias, Liana, por ser tan abierta y comunicativa.

Sólo me falta encontrar un cierre para este Conversando con…, pero ya lo encontraré.

Hernán

(Continuará…)

Más fotos, clic para ampliar:

Damián Tiferes con sus abuelos
maternos. Navidad en Sarmiento.
Liana con sus hijos Damián y Ariel
Con nietos: León cuando tenía 3 y Valu, 7
Con León Tiferes y Jorge Ardoino

11/12/2018.03.21: Hernán Huergo: Conversando con Liana Lew: II. Pionera de caminos informáticos



A lo largo de nuestras más de dos horas de conversación Liana no deja de evocar la gente de Exactas y del Instituto de Cálculo. Elijo algunos comentarios de ella para volcar aquí.

Cecilia Berdichevsky y Clarisa Cortés:

-Yo la quise mucho a Cecilia. La primera materia que cursé fue con Mimí, Cálculo Numérico, que ella dictaba. Gustavo Galimberti era ayudante. Cecilia nos tuvo locas, había que estudiar a lo tonto. Allí la conocí a Clarisa, otra de las alumnas. Ella al final de su carrera eligió la Educación, no la Informática. Es muy divertida, tiene un humor como Jorge, son librianos.

Victoria Bajar:

-Representó algo importante en mi vida. Yo no tenía demasiado trato con ella. Ella era muy judía, algo que yo no sabía. Pero cuando se fue a México, comenzamos a escribirnos y muchas de nuestras charlas  me sirvieron para encontrar la raíz judía que finalmente admití, yo dudaba. Supe que era judía y que valía le pena serlo.
Una mujer muy especial, Vicky. La quise mucho. Muy linda mujer, como Cecilia.

Liana recordando a Varsavsky, en
Jornadas "Manuel Sadosky" 50 años, 2011
Oscar Varsavsky:

-El Departamento de Economía que dirigía Varsavsky tenía matemáticos de primera, como Mario Malajovich y Nélida Lugo. Y no me olvido de Helios Paulero, economista.
Oscar era un genio. Aunque era muy exigente. Le tenía terror pero era un ser excepcional.
Con Manuel Sadosky y Manuel Imaz

Manuel Sadosky:

-Sadosky fue el profesor  que más quise en mi vida. Cada vez que lo veía registraba en un cuaderno lo que nos decía, sobre todo cuando fue Secretario de Ciencia y Técnica de Alfonsin. Algo que encontré  fue cuando nos recordaba porqué había que estudiar Computación. "El poder informático es como el de la máquina a vapor", nos decía . "Uds. serán preparados para aprender las técnicas y no al revés, no pueden sólo aprender a tocar botones no teniendo idea para que sirve eso. Deben ayudar a que todo lo rutinario se automatice y lo que sí deben hacer es desarrollar nuevas tecnologías".
Y por ello crearon la carrera que cursé con mucho orgullo.

Rebeca Guber, palabras en el Homenaje a ella realizado el 11/12/2017:

Acompañando a Rebeca Guber en el premio
que recibió en la Embajada de Francia
“Este mensaje es para decirte que hoy, en tus casi 92 años de vida, te aprecio tanto en la relación personal, como en el espacio profesional que debido a tu mente brillante, exigente, en momentos con actitudes duras, formó mi personalidad. Pero siempre aparecía, en cada encuentro, tu actitud cariñosa, tu mano suave, tu interés por mis logros o los de mi familia y amigos, siempre ligados a una educación superlativa.”


En el Homenaje a Rebeca Guber, 11/12/2017, con Juan
Carlos Fränkel, Rosana Guber, 
Jorge Ardoino y Mimí García
-¿Manuel y Rebeca las ayudaron a vos y a Mimí conseguir nuevo trabajo?
La KDF8, una máquina impresionante

-Las tres, Mimí, Clarisa y yo, comenzamos a trabajar en English Electric Leo Marconi gracias a ellos. Llamaron a su amigo de la English Electric que se había instalado en la Argentina para vender computadoras.
No sólo nos ayudaron a nosotras. También a Cristina Zoltan, a Oscar Mattiussi, a Jonás Paiuk, al otro, al otro, todos fuimos a parar a algún lado.
Nunca sentí  que el haber dejado la FCEN fuera algo difícil de contar en ninguna empresa.
-¿Cómo fue la experiencia con la English Electric?
-Allí fuimos Clarisa, Mimí, yo, y Paiuk por un tiempo (creo, antes de entrar a Techint).
Con Mimí y Clarisa trabajábamos en la sucursal del Banco de Londres de Barracas, que 
tenía una KDF8. Una máquina impresionante, que tenía COBOL. Yo lo aprendí allí.
En noviembre de 1967 nació mi primer hijo, Damián, con dos días de diferencia con Denise, la hija de Clarisa.
-Dejame repasar tu curriculum, Liana. Es bastante extenso y lleno de empresas. 

-Sí, es cierto. Una amiga al verlo el otro día me preguntaba: "¿En qué empresa no has trabajado?".

-Quisiera que me cuentes sobre las que considerás más relevantes.
-Una que sea exactamente la más relevante, no hay, pero Propulsora y Techint fueron muy importantes para mí. 

Sergio Einaudi,
extraordinario
-Empecemos por tu experiencia en Propulsora Siderúrgica, 1968 a 1970. ¿Qué me podés contar de ella? ¿Por qué fue importante?
-Porque nací con la empresa. Vi cómo se armaba un modelo de Producción. Una cosa que nunca volví a ver. Empecé como programadora rasa dependiendo de Enrique Mascardi y terminé como Jefe de Desarrollo. La experiencia de ver cómo se empezó una fábrica desde  el origen  fue extraordinaria.
Estábamos todos en un galpón. Sergio Einaudi, el director de todo, una persona extraordinaria, se había hecho una oficina de vidrio en el medio desde la cual nos supervisaba a todos. Allí estaba el área de Administración, Recursos Humanos, Comercialización, Sistemas, todo lo que no era el producto. El producto era otro galpón donde hacían los coils, algo que yo nunca había visto. Era ver y tocar la industria.
Me tocó programar rutinas muy difíciles, como la asignación de los recursos humanos en turnos de producción. Era bien difícil formular esos algoritmos. Lo logré.

-Un gran logro, me imagino. ¿Fuiste reconocida?
-Mascardi me ascendió y me mejoró la remuneración inmediatamente. Pasé a ser Jefa de Desarrollo a partir de allí. Fue una experiencia riquísima.
-¿Por qué te fuiste de Propulsora?
-Yo era muy feliz en ese trabajo. Pero salía seis de la mañana de mi casa y no volvía hasta la noche. No podía dedicarme a mi hijo, era un trabajo incompatible con mi familia. Iba yendo al desastre.
Me fui a principios de 1970.
-Bueno, veo en tu CV que tu siguiente destino fue Hospital Escuela. ¿Cómo llegaste allí?
Hospital Escuela José de San Martín
-Busqué dónde había una computadora /360 cerca de mi casa. Encontré que era el Hospital Escuela, a tres cuadras, y entré. Allí comenzaba un proyecto único  con un equipo importante. Logré que ingresara todo el mundo, empezando por Mimí, también Clarisa. Además, yo tenía como siempre la idea de querer cambiar el país y el Hospital Escuela me parecía un lugar de trabajo adecuado para producir ese cambio. Mi cargo fue Jefa de Desarrollo de Estadísticas Vitales y de algunos de los sistemas administrativos del hospital.
El Hospital Escuela fue importante para mí, de lo mejor que me tocó hacer en el ámbito público. Yo asocié esos años, 1970 a 1974, con volver a la democracia. Además, el que dirigía el proyecto Hospital Escuela, el doctor Salvador Bosso, era un genio, era un tipo que diseñaba una base de datos en serio. Indexábamos archivos para hacer una base de datos. Eso no me lo puedo olvidar.
Liana con sus hijos, Damián y Ariel
-Sí, lo recuerdo muy bien al doctor Salvador Bosso, un chileno. Fue un adelantado a su época, promotor de la idea de llevar la historia clínica de los pacientes a la computadora cuando todavía nadie lo hacía.
Pero en 1974 te vas de Hospital Escuela, ¿por qué? 
-Ese año nació Ariel, mi segundo hijo. Fue el año en que me separé, y fue el año en que fuimos despedidos del Hospital Escuela, yo y todos los que trabajaban conmigo. Éramos un grupo muy sólido, bajo la dirección de Luis Comín, y me acompañó un gran amigo, Jorge Chiliutti, que era sociólogo y luego se transformó en un informático de muy buen nivel. Nuestra amistad continúa hasta hoy.
Además de echarnos a pesar de mi embarazo y el de Mimí, nos acusaron de haber robado manuales de IBM, una excusa ridícula.
Un año de gran tristeza para mí, política y de mi vida afectiva. 
Fueron momentos muy duros.
Después de eso fui convocada por otro Dino, Jorge Basso Dastugue, y 

Jorge Basso Dastugue,
en Linkedin
trabajé con su Analista y jefe de Proyecto Jorge Moure en 1974/75.

-Tiene razón tu amiga, ¿en qué empresa no has trabajado? Una pionera abriendo caminos por todos lados.
En 1976 empezás en Techint, otra experiencia relevante de tu vida. Contame cómo te fue con Julio Acero Jurjo, tu nuevo jefe.
-Yo lo quería entrañablemente a Julio. Era un tipo fuera de serie. Cuando nos juntamos con Eduardo Basseterre y hablamos de él a mí me dan ganas de llorar.
Julio Acero Jurjo son todos buenos recuerdos para mí. Cuando se fue Julio yo decidí cambiar de trabajo.
Julio Acero Jurjo mostrando su
famosa colección de soldaditos
-Julio era un tipo bien inteligente y filoso. Siempre decía lo que pensaba. ¿Así que te trataba bien?

-Maravillosamente bien. Me sentí adoptada, protegida por Julio.
Lo más importante para mí fue cuando me eligió para el viaje a Boston para ese
 benchmark, en 1976. Que fueron vos y Jorge Mendivelzúa por IBM.

-Sí, que perdimos contra Itel, algo que al menos yo sospechaba que pasaría antes de ir, una batalla perdida. 
-Fue mi primer viaje a Estados Unidos. Yo tomé un curso intensivo de inglés antes de viajar. Para Halloween, el día de mi cumpleaños, estaba allá, un recuerdo maravilloso. Yo me sentí muy reconocida por Acero Jurjo por elegirme para el viaje.
En síntesis, después del mal final en el Hospital Escuela y de mis tristezas, Techint fue como un despertar para mí. ‘Nunca más vuelvo a trabajar en el estado’, pensaba entonces.
-En 1981 empezás en el grupo TTI. 
-Todavía no era el grupo TTI, era el grupo Bulgheroni. Mi jefe pasó a ser Carlos Correa. No es el que después trabajó como subsecretario de Sadosky en la Secretaría de Ciencia y Tecnología. Este Correa era doctor en Ciencias Económicas, venía del City Bank. Un niño bien, genio y loco, elegido por Carlos Bulgheroni para armar el área financiera del grupo, empezando por el Banco Palmares. Como si a Bulgheroni no le bastara con ser el dueño del petróleo del mundo. Empezó en Comodoro pero hoy los Bulgheroni explotan muchos de los yacimientos de Asia. 
-¿Cómo entraste allí?
-La consultora había elegido cuatro candidatos para entrar, yo era la única mujer del grupo. Pero resultó que el Director Administrativo del banco era el hermano de Wilfred Durán, que recordaba mi nombre. Lo llamó a Wilfred y me tomaron en cuatro segundos.
Carlos Bulgheroni
-¿Por qué el grupo Bulgheroni fue importante para vos?
-Bulgheroni en Comodoro fue una especie de prócer, y sigue siéndolo. Un tipo que dio laburo a media humanidad. Ser elegida por un hermano de Wilfred para trabajar para un personaje tan venerado en mi tierra era como volver a mi pasado. 
-¿Cómo fue esta nueva experiencia?
Jorge Vrlicak, en Linkedin
-Correa era una persona especial. Un día compró sin dudarlo cinco sucursales del BIBA (Banco del Interior y Buenos Aires). Era asesorado por Jorge Vrlicak, su amigo del City Bank, que apenas empezó le dijo: “No podés manejar un banco de cincuenta sucursales sin una inversión importante en Informática”. Allí inventó Tecnológica. Entonces los llamaron a Jorge Boria y a Viviana Rubinstein. Dos especialistas máximos de software, que entraron como pares míos. 
Yo, por mi parte, la traje a Susana Epstein y la puse a cargo 
Viviana Rubinstein y Jorge Boria
de los sistemas del BIBA. Una genia, habíamos sido socias en proyectos unos años antes, cuando arrancaba el furor con las PC en la Argentina y en el mundo.
-La conocí a Susy Epstein, trabajó unos cuantos años conmigo en Price Waterhouse. ¡Muy pero muy capaz!

TTI Argentina,
creada en 1984
-También entró Manuel Imaz. Ambos amigos míos desde mucho antes.
Lo de Tecnológica fue muy impactante. Armar una base de datos de clientes que tuviera acceso a todos los productos del cliente, criatura de Jorge Boria, era una idea bien de avanzada en ese tiempo. 

Pero Vrljicak no tenía la capacidad para conducir un grupo técnico como Tecnológica.
¿A quién puedo yo haber sugerido y llamado para que dirigiera Tecnológica? ¡A Rebeca Guber! Ella acababa de volver de Venezuela, 1981, y yo le dije a Correa: “Esta es la persona que necesitás para dirigir Tecnológica”.
Dirigió a todo el grupo, Boria, Rubinstein… Funcionó bárbaro. Hasta que cerró el Banco Palmares y también cerró Tecnológica, a fines de 1983.
Entonces arrancó TTI y Norberto Torrera pasó a ser mi jefe. Mi proyecto más importante fue el de la Resolución 44. Yo me la creí. Torrera me mandó a negociar con Burroughs, hoy Unisys, la construcción del Software para la máquina XE-550 que íbamos a fabricar en Córdoba. Pero no pasó nada con el proyecto. Pero para mí fue un momento en que me dieron una enorme responsabilidad, fui elegida para manejar el proyecto de desarrollo  que incluía Sistemas Bancarios y de Obras Sociales. Creo que fue mi proyecto más importante.
Con Félix Racca, Sergio Porter, creamos el UNIX Group y conservamos muchos recuerdos de esa época.
-Vamos a tus puestos en el estado. Ya me comentaste que Hospital Escuela fue una gran experiencia para vos. ¿Tenés alguna otra que haya sido también de las más importantes para vos?
@Sidif es el actual Sistema de 
Administración Financiera del 
Ministerio de Hacienda de la Nación
-Sí, trabajar con Piky Frenkel en el Ministerio de Economía. Era una genia. Una gran informática. El gran proyecto que se hizo fue el Sistema Integrado de Presupuesto y Control (SIDIF), un sistema que se sigue usando hasta hoy. Lo cambiaron de tecnología siete veces. En el grupo en que me inserté se desarrollaba el SIDIF con programadores que hacíamos el mantenimiento para todos los Organismos Centrales y descentralizados  del Gobierno Nacional. Fue un proyecto inmenso y muy importante para mí, para Frenkel, para el Estado Nacional.
Carlos Tomassino,
en Facebook
-Veo que tuviste bastante trayectoria docente en tu carrera. ¿Seguís teniendo actividades docentes?
-Sí, no te olvides que fui maestra normal por elección temprana. Me gusta dar clase. Estuve en la UTN con Carlos Tomassino, en Ingeniería y en SADIO. Proyecto mantener una actividad docente en la carrera de Estadística de la Untref, quizá sea Design Thinking durante 2019.
Con Ana Piccin,
en Club Palermo
Mi última actividad fue, gracias a otra Dina, Ana Piccin, en la Universidad de Belgrano sobre Metodologías de Desarrollo, un curso especial. En la Universidad Tres de Febrero me han pedido que colabore con una materia que se llama Design Thinking. Será el año que viene. 
-Bueno, muy extensa y variada tu carrera. Como diría algún entrevistador de tiempos que fueron nuevos… lo dejamos ahí… por ahora.
Hernán Huergo

(Continuará...)


Más fotos, clic para ampliar:


Con Maria Victoria Valls, ex empleada de TTI, Victoria
Gutmacher, ex socia de Clarisa, Mimí García y Clarisa Cortés
Cristina Zoltan exponiendo sobre COMIC, en
Jornadas "Manuel Sadosky" 50 años, 2011
Jonás Paiuk exponiendo sobre Clementina, en
Jornadas "Manuel Sadosky" 50 años, 2011
JAIIO 1990, Liana Lew fue Presidente del Comité Organizador. 
Liana es Miembro Vitalicio de SADIO, Sociedad Argentina de Cálculo
Numérico e Investigación Operativa, desde 1970 hasta el día de la fecha.
Cena SADIO 2018