Autor del Blog: HERNÁN HUERGO

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2015.09.23: Hernán Huergo: Derecho a réplica... de un presunto ladrón

Buenísimo el relato de Rodolfo Ratto, 

2015.09.22: Rodolfo Ratto: El que roba a un ladrón...

Fue un placer especial enterarme, después de cuarenta y cinco años, de esta historia sobre aquel programa que hice, creo que a fines de 1968.
Hernán Huergo, 1971

Leyendo el relato me enteré de dos cosas, que a Rodolfo le decían Ratón, y que soy acusado de ladrón. Quizás, siguiendo con la rima, el Ratón tenga razón, pero aclaro que mi memoria insiste en registrar otra historia.

Se me cruzó un refrán, pero más que nada por la rima, no porque nadie en IBM sintiera que le robaban conocimientos. Era una grata sensación compartir lo que aprendíamos.

El trabajo que me asignaron, una aplicación que debía programarse en el CUPED para consultas de expedientes en una mesa de entrada que utilizaba una terminal IBM 1050, para mí se trataba de la primera experiencia en Teleprocesamiento. Como tal, aunque era un graduado con honores en Assembler, no tenía la menor idea de cómo encararlo. 
“Tenés que usar BTAM” me dijeron, como si esa sola frase fuera la solución. Tomé el manual de BTAM y no podía creer que tendría que descifrar ese mamotreto para saber qué tenía que hacer. Entonces, alguien se apiadó de mí: “Si querés entender algo de este tema, andá a verlo a Antonio Cavallari”. Cosa que hice, por supuesto.

Cuando entré en la oficina de Antonio, él parecía, como siempre, que no tenía nada que hacer, y si había algo que debía hacer, o ya lo tenía resuelto, o no le preocupaba en absoluto. El mundo de la computación era una cosa fácil para él. Todo laberinto tenía sus atajos y él los conocía. No existía problema que le borrara la sonrisa, ese es mi recuerdo.
Sin embargo, lo primero que me dijo fue:

Antonio Cavallari
– ¿Qué necesitás, Hernán? No tengo demasiado tiempo, en diez minutos tengo que ir a verlo a Di Masi.

Le dije que quería consultarlo por una aplicación que tenía que hacer en BTAM, que volvería en otro momento.

–No hay problema, en diez minutos te explico lo importante.

Y arrancó: “En Teleprocesamiento se piensa diferente, se resuelve a partir de cada transacción, … bla… bla… bla…, y cuando usás BTAM lo importante es, … bla… bla… bla…”.

Yo escuchaba asombrado, mientras tomaba notas. Tenía enormes dudas de estar entendiendo lo que me decía. Mejor dicho, entendía todo, pero no me convencía de que fuera suficiente para mi trabajo. ¿Qué diablos significaba que hubiera un manual de BTAM que recuerdo como mamotreto si este hombre me estaba dando una especie de receta mágica en pocos minutos?

–Disculpame, Hernán, me tengo que ir.

Los diez minutos se habían ido.

Repasé mis notas y arranqué con ellas. De a poco, a partir de la explicación recibida, comencé a lidiar con el BTAM. No me llevó demasiado tiempo llegar al momento de probar lo que había programado. Estaba ampliamente convencido de que no me iba a funcionar y que tendría una nueva sesión con Cavallari. Sin embargo, para mi enorme sorpresa y emoción, anduvo prácticamente de entrada.

¡Bravo Cavallari, querido Antonio, padrino de mis comienzos! 

¡Cómo habrán sido de buenos tus consejos que ahora me entero de que lo que programé fue usado como modelo por generaciones siguientes de ingenieros de sistemas! 

¡Que aquel programa que hice a partir de tus “tips” pasó a formar parte de un libro oficial de IBM -que nunca vi- que se llamaba algo así como Arquitectura del Sistema 1050!

Lástima que no hice Copyright, reclamaría hoy por los derechos de autor.


Blogger Rodolfo E. Ratto dijo...
Jajaja Pobre Arturito ya debe estar en el infierno y yo estoy yendo para allí, nos perdimos el perdon de 100 años!!!
23 de septiembre de 2015, 12:38
Blogger Ricardo dijo...
Hernán, yo también hice un programa (en APL) para optimizar el corte de bobinas de papel, del cual no tengo Copyright, primero porque no se me ocurrió, y segundo porque considero que, habiendo creado el programa siendo empleado de IBM utilizando sus recursos, no me correspondía el Copyright. Pero sé quien lo patentó: un alto gerente de IBM cuyo nombre no mencionaré.
Años más tarde me enteré que persona o personas desconocidas (por mí) habían intentado venderle el programa, recodificado creo que en FORTRAN, a un cliente que yo conocía pero que ahora no recuerdo, diciéndole que a mí me correspondía cierta cantidad de dinero, dinero que, por supuesto, yo nunca iba a ver. Eso ocasionó gran enojo en el jefe de equipo del cliente, a tal punto de que no quería ni que le mencionaran mi nombre, y luego de que me enteré del tema, eso me causó mayor enojo a mí. Intenté investigar quiénes eran esas personas, sin éxito.
23 de septiembre de 2015, 16:01

2015.08.28: Rodolfo Ratto: Nobleza obliga: brindando con whisky con Gustavo Pollitzer

Nobleza obliga , gracias a Gustavo, llegué a jubilarme de informático y  quiero compartir con ustedes lo gran tipo que fue para mí y supongo para todos.
Entré en el tema de una manera seguramente distinta al resto de los Dinos.

Corría aproximadamente el año 65 cuando un profesor de matemáticas de la escuela industrial que había vivido en el exterior​​, nos cuenta (sintetizo)  de unas maravillosas máquinas que funcionaban con unas tarjetas perforadas que luego se leían con unas escobillas, que llamaban IBM y que hacían cálculos estrambóticos, primera vez que escuchaba hablar del tema.

Ese año durante las vacaciones trabajé en un taller mecánico, donde los Pollitzer arreglaban su auto, el que se le había quedado sin batería y había que cambiársela. Íbamos charlando con la esposa, yo empujando el carrito con la batería de repuesto, mientras me iba contando que su marido trabajaba en IBM. Ahí entró en mi radar, así que sin dudar le pedí tener una  charla con su marido. Me miró con cara de "para que habré hablado" (un mocoso de casi 15 años, con overall, sucio de grasa y con cara de bebe), pero tanto insistí que no pudo decirme que no. 
Ahí fui nomás con mi único  trajecito que usaba para las fiestas de 15, parecía más que iba a tomar la comunión que a hablar con el Gerente de Ingeniería de IBM. 

Y el whisky con Gustavo? ....viene esperen...

Me sacó echando flit, pero tanto le picoteé la cabeza con llamados  y la ayuda de la pobre Lola (una institución en la IBM de aquellos tiempos), a la que le había caído simpático, que al final accedió a que hiciera el test de ingreso a los cursos de Máquinas de Registro Unitario, pensando que iba a servir de filtro, pero no fue así, lo di bien (dada mi base matemática del industrial).

Qué hacemos con este pibe? le preguntó a Allievi, Gerente  de Escuelas de la calle Lavalle. 
Y bueno, lo metemos, total probablemente no va a pasar los cursos (filtro 2). 

Así que después de hacer 407 y el resto  (077, 519, 602 -milagrosa 
calculadora electromecánica  con un acumulador electrónico de 10 posiciones, fuaaa!!!) con el resultado que salí bien en todas. 

Ahí me empezó a mirar diferente, el cambio fue notorio: pasé de pescado a delfín. 

Entonces yo quería pasar a computadoras de programa almacenado (/360).

Allievi, tenemos que hacer algo con este pibe? Anduvo bien!!!
Bueno, le hacemos el test de computadora y vemos (filtro 3). 

Para preocupación de los IBM boys tuvieron que resignarse y hacerme hacer los cursos DOS, Assembler, COBOL, RPG, PL/1 etc., y los pasé (filtro 4)​.

Ahora sí estoy en un problema, qué hago con este pibe?
Forno, te lo mando al Test Center como cadete. 

No sé si Forno se acuerda de aquel mocoso (ya tenía 17 y traje nuevo), lo que yo sí me acuerdo es de Evelin su secretaria (una belleza, seguro que todos se acuerdan!!! jeje) la que me ayudó a hacer mi primer CV de un 1/4 de carilla.

​​Y el whisky con Gustavo?....esperen un poco...

Estuve con Orcoyen , Salamanca, Gladys Rizzo (OS), Casal, Díaz , Castro (CADICA), Page, Pontnau, Mendivelzúa, Rial, Castells, Carini y 20 más que usaban la máquina. También estaba revoloteando Hernán (que tampoco se debe acordar de mi cara de aquella época, yo "era" un pibe de secundaria y él flaquito y con anteojos también "parecía" un pibe de secundaria, aunque ya era ingeniero). Los miraba con admiración porque eran "los" Ingenieros de Sistemas (ahí tengo muchas anécdotas que son para otra historia).

Hice un Master en: colocar cintas, cambiar discos, cambiar papel de la impresora, limpiar todo con alcohol isopropílico, cuidar la 40 amarilla mientras Page y Pontnau se iban a tomar café al bar, etc.

Y el whisky con Gustavo?.... ya viene....

Y aproveché para pasar mis programas en Assembler que sorprendían a todos hasta que me detectó Quique Chierasco, su secuaz Poloni, y me ofrecieron  trabajo en el CUPED con Mendiburu (no hace falta que explique quién era). Ahí obviamente lo conocí a Bauer y Pipi y quién no!!! (otra anécdota para otra historia y muchísimas  anécdotas más del CUPED).

Empieza la carrera en serio hasta que llega mi primera Gerencia de Sistemas en Molinos Río de la Plata, con mis jóvenes 33 años. Nunca di un paso en mi carrera sin analizarlo con Gustavo, un orientador nato con sus estudiantes y un generador de confianza también único. Es más, creo que mis primeros errores en el gerenciamiento de mi propia carrera  comenzaron cuando él ya no estuvo.

Un día recibo una invitación de Gustavo para ir a la casa!!! Yo incómodo porque para mí era como entrar a la casa de un Premio Nobel.

Y entonces.... acá sí viene el brindis.... sirve un par de vasos de Whisky (importado por supuesto, él no tenía nada berreta, jeje)  y me dijo "brindo porque tu esfuerzo  y mi paciencia dieron buenos resultados, ahora hablamos de igual a igual", y ahí casi me desmayé. Igual le costó 19 años de lucha.

Anita Piccin, si no me equivoco, fue testigo del hecho.

Voy a compilar unas cuantas anécdotas  que tienen que ver con nuestra profesión, algunas muy simpáticas y las publico más adelante.
Abrazo de Dino.
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El ago. 28, 2015 11:03 AM, "roberto iglesias" <riglesias@aldeaglobal.net.ar> escribió:
Querido Rodolfo:

Más allá de que nos seguimos viendo de vez en cuando, tengo muy presente el momento en que ese “mocoso pintón y caradura” (además de laburante) ingresó en el CUPED y sobrevivió a “mis manejos” en aquella maravillosa fabrica de talentos que construyó el Mendi (José Luis Mendiburu) y como siguió tu formidable carrera después.

Compruebo que ha sido entonces Gustavo Pollitzer (un prócer para nosotros en aquellas épocas) el que te habría iniciado en el arte que nunca más abandonaste de la bebida (siempre de calidad); lo que te pido por favor que no cuentes por lo menos en este foro, como te iniciaste en tu otra debilidad congénita mantenida a través del tiempo y el espacio: LAS MUJERES.

Resulta ahora que gran parte de los GERONTES de SISTEMAS (vos estás todavía y por edad, entre nuestros “pequeños sucesores”) han resultado NOTABLES CUENTISTAS porque el desarrollo de tu primer anécdota es de excelencia.

Te mando un gran abrazo. Pipi (no te librarás tan fácil de mi).
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Blogger Ricardo Forno dijo...
¡Rodolfo Ratto! Me acordaba de tu apellido, pero ni idea de cómo te había conocido, y de vez en cuando en los últimos años estuve recibiendo mails tuyos, pero la verdad es que tenía dudas sobre quién eras. Así que acabo de descubrir que fui tu jefe en el Centro de Pruebas!
Me hiciste revivir los viejos tiempos. Pollitzer fue mi jefe durante algunos años. Y recordé a Poloni, Allievi, Chierasco, Pontnau, Page, Evelyn George(¡!), Mendivelzúa,, Lola (Dolores Rodríguez Bolaños, con las increíbles anécdotas sobre ella), Gladys Rizzo, y tantos otros.
Un gran abrazo!
28 de agosto de 2015, 16:16
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Blogger Rodolfo E. Ratto dijo...
Ricardo pasaron muchos años es dificil ser reconocido despues cuarenta y pico de años. Un abrazo.
3 de septiembre de 2015, 18:58

Casa Cuba 16/11/2022: Otra vez el placer

Queridas Dinas, queridos Dinos,

Volvimos a elegir Casa Cuba, y otra vez fue un placer, por muchas cosas. Aunque es bueno decir que no todas las cosas anduvieron de maravilla. Como diría Scaloni, esta vez sufrimos algunos "problemitas". Ya les contaré algunos.

Empiezo por decirles que fuimos 42 los comensales. Sólo fallaron una Dina y un Dino. No esperen que les diga quiénes fallaron. Ya saben que se dice el pecado pero no el pecador.

Otra vez recurrí a tres Dinas de primera para la cobranza. Fueron Mariana Delbue, Cris Vélez y Mechu López Constanzó. Yo las llamo Grupo Concorde. Funcionan como un avión. Aunque en esta vuelta enfrentaron algunos problemas. Más adelante encuentran el relato de los mismos que ellas mismas nos hacen. Pero el objetivo se cumplió a la perfección. Apenas llegaban los comensales pagaban. Felicitaciones!!

Mariana Delbue, Cris Vélez y Mechu López Constanzó, el 
Grupo Concorde, realmente una actuación de novela!!

Nuestro querido Club Palermo ha dejado de ser la sede de nuestros almuerzos. Es cierto que, si de comida se trata, resulta una opción casi invencible. La variedad y abundancia de las entradas, los fiambres, las muzzarellas, las rabas..., la generosidad de los platos principales..., etcétera. Pero el salón reservado para nosotros en Casa Cuba es ventaja definitoria. Más lo agradable del lugar. Más la atención de los mozos, bien superior. Y sobre todo, sobre todo, que podemos oír al Dinobedel cuando dice sus palabras...,  y a los premiados cuando agradecen..., y a los vecinos cercanos y no tan cercanos. Créase o no, yo podía oír al lejano Pipi Iglesias. Que oírlo sea una ventaja algunos pueden cuestionarlo. Pero en Club Palermo a veces costaba oír al vecino del otro lado de la mesa.

Cuando le dije a Carlos que Sergio Porter era uno de los ausentes él me contestó, sorprendido: "Pero si allí está. el de la remera roja". 

-No te había reconocido, Sergio! Hace otro siglo que no te veía. Tenía la imagen que te muestro abajo, más o menos. Bienvenido al grupo Dinos!!

Sergio Porter de hace años y Sergio Porter de hoy

Y hablando de Premios les comento que esta vez el Dinobedel hizo anuncio de entrega de once Premios Dino. Allí van los nombres: Mónica Cuschnir, Viviana Esterkin, Mercedes López Constanzó, Cristina Vélez, Daniel Bronstein, Roberto Bevilacqua, Patricio Castro, Carlos Leone y Rodolfo Ratto. Ya sé que si cuentan los premiados se sorprenderán porque son nueve. Tengo que preguntarle al Dinobedel quiénes son los dos que faltan. Felicitaciones!! Encuentran las imágenes en el video que preparó el Artista, o sea Cacho Drogué. Felicitaciones para Cacho, siempre produciendo maravillas!! 

Carlos Tomassino entregó 9 Premios Dino: 
Mónica Cuschnir, Viviana Esterkin, Mercedes López Constanzó,
Cristina Vélez, Daniel Bronstein, Roberto Bevilacqua,
Patricio Castro, Carlos Leone y Rodolfo Ratto.

Felicitaciones!!
Les prometí contarles cuáles fueron algunos "problemitas". Pues bien, el ascensor que llevaba al primer piso decidió romperse ese mismo día. Una sorpresa desagradable, en especial para Héctor Repossi, que por suerte estaba acompañado por Diego, su hijo, fundamental para ayudarlo en la odisea de subir y bajar la escalera.

Otro problema que sufrimos fue la cantidad de billetes con la que tuvimos que lidiar.  Más de trescientos!!!😳😳😳 Un estrés cobrarlos, otro estrés contarlos, otro estrés pagar y otra vez que los contaran en la caja.😩😩

Pero allí va el relato del Grupo Concorde, claro y contundente.

Mariana Delbue: fue un poco complicado esta vez por la enormidad de billetes (inflacion!) pero los Din@s se portaron MUY bien y trajeron cambio....  es EVIDENTE que inspiramos miedo (o por lo menos respeto!) a nuestros colegas......

Mercedes López ConstanzóNo había un lugar adecuado para cobrar,  contar y anotar. Yo me sentía haciendo equilibrio en la cuerda floja. Me parece que si hay un lugar adecuado (podría ser una mesa donde estemos las 3 y la gente se va poniendo en cualquiera de las 3 filas), no sería tan caótico. Aquí fue muy problemático el no tener un lugar. Nos desalojaron del lugarcito de al lado del lugar de los mozos y terminamos haciendo equilibrio en un pedacito de mesa.

Cristina Vélez: Estuviste muy genial. Te tocó la peor parte!!!!

Mariana Delbue: el problema fue los que llegaron tarde, cuando ya habíamos cerrado....

Cristina Vélez: [Tener alguien como] Back Office [para contar, hacer pilas y anotar] y dos cobradoras va a hacer una gran diferencia. Yo quiero ser Back Office.

Mariana Delbue: dale, Mechu y yo les 'ladramos' a los colegas. 

Mercedes López Constanzó: Si!!!!

Cristina Vélez: 😂

Mariana Delbue: sí, sigamos en marzo 😘

Hernán Huergo: Gracias, grupo CONCORDE!!👏👏 La seguimos en marzo!! 😘😘😘



Creo que la pasamos fenómeno y ya está decidido volver a encontrarnos en Casa Cuba, será el miércoles 8 o el miércoles 15 de marzo, vayan agendando. En realidad, el restaurante nuevo que estrena Casa Cuba se llama Apertura. Abre sus puertas el 23 de noviembre.

Falta ver el video. El regalo de Cacho Drogué, maravilloso, como 
siempre! Gracias Cacho!! Como muchos saben Cacho es ahora el fotógrafo único de nuestros eventos. El único que no sale en sus fotos es él mismo. La foto vecina fue sacada en Club Palermo.





Gracias a todos, besos y abrazos a Dinas y Dinos. Nos reencontramos en
el almuerzo de marzo.

Hernán

31/08/2015: Rodolfo Ratto y Carlos Tomassino: Cómo nació el Bit 40



Esta historia  la escribimos entre Tomassino y yo.
Un día empezamos a darle vuelta de reunir a los viejitos informáticos. Carlos Tomassino, Jorge España y yo. Era una tarde de 1992 en la oficina de España en la avenida Callao. Nos dijimos "y si juntamos a todos los pioneros?"
Entusiasmados, empezamos a buscar algunos nombres para el grupo que debían tener varios años en la actividad. "X en 80" (y así se llamaba en el primer tiempo, pero no todos habían pasado por las tarjetas perforadas), "la /*", "Last Card",... hasta que  surgió “El Bit 25”, el bit, obvio y 25 porque los integrantes teníamos que tener por lo menos 25 años en informática.
Rodolfo Ratto: Soy el más joven del grupo,
"tengo 10 millones de años menos"
Lo imaginamos como algo grande, como una colaboración con los jóvenes informáticos aportándoles nuestra experiencia, deliramos conque podíamos funcionar como algo parecido a una mutual. Soñamos que armaríamos comisiones de distintos temas: Bases de Datos, Teleproceso, Educación, Gestión, Lenguajes y qué sé yo cuántas cosas más. 
Arrancamos con los que sabíamos que estaban en esa condición en particular,  aquéllos que tenían algún lugar en el desarrollo informático. USUARIA, SADIO, CESSI y CICOMRA eran las cámaras representativas del sector y ahí apuntamos la búsqueda.
Para ese entonces nuestra experiencia servía, piensen que eran más de 20 años atrás y estábamos muy activos.... no éramos aún Dinos, sino "Viejitos Piolas",  la evolución de tecnologías no era tan vertiginosa como lo es hoy (no existía Internet....!!!) con lo cual podíamos estar actualizados y muchos de los paradigmas con los que trabajábamos anteriormente estaban aún vigentes.
Para la segunda reunión ya pensábamos en estatutos, y reunidos en el mismo lugar con otros amigos que se sumaron a la iniciativa, la 1ra moción fue cómo iban a ser los estatutos, quiénes lo iban a redactar;  una comisión directiva,  etc. etc.
Ahí levantó la mano Basso Dastugue, que ya no estaba en informática, y dijo, "yo tengo una propuesta para el primer artículo del estatuto y es "que no haya estatutos...".
Y "nos pinchó el globo", lo gracioso fue que Jorge casi no vino más a ninguna reunión, siempre  viajero....

Fuimos a la 1ra reunión en La Factoría, Blanco Encalada y
Arribeños, 
muy entusiasmados, éramos como 15 o 20 (sería injusto mencionar a quienes fueron y olvidarse de algunos…), había funcionado como primer administrador del grupo (y llamador a las reuniones) Oscar Buzón que en ese entonces estaba como Gerente en la CICOMRA. Piensen que en ese tiempo al no existir el mail la convocatoria era por teléfono...
Casco Vélez
Uno de los recordados incitadores a reunirnos era el recordado Casco Vélez, quien se apoltronaba en su mesa en el viejo Belgrano Plaza de Lacroze y 11 de setiembre  (donde terminó de  escribir La Historia de la Aviación Argentina) y esperaba temprano en las mañanas a Tomassino que estaba en la UB para decirle cuándo nos reuníamos...
Así que el Bit 25 se convirtió en un grupo que nos juntábamos solamente a cenar cada 3 meses, ahí en La Factoría durante aproximadamente 8 años...
Luego La Factoría cerró y nos trasladamos a la Cantina de Arnoldo en Cabrera y Bulnes. Era un lugar cómodo para llegar y con no demasiada gente.
Trascurrió el tiempo... algunos se fueron por ley de la vida... y ya casi no había nadie que tuviera 25 años de Informática, a pesar que otros más modernos se acercaron.... Muchos  teníamos 40 años de profesión así que pasó a llamarse “El Bit 40”, sugerencia del amigo Conrado Estol.
El tiempo siguió pasando y Carlos acuñó el Dinos y Dinas en las convocatorias por mail, y ese nombre hace relativamente poco, fue excelentemente tomado por Hernán Huergo para armar su blog...  y acá estamos con el nombre que va cambiando con la vertiginosidad de la informática, jeje.

Tomassino en Club Palermo
Al cerrar Arnoldo el grupo intentó reunirse en cenas en varios distintos lugares sin demasiado éxito. Ya muchos invocaban que las noches eran inseguras, otros, problemas de traslados y de vista... El Club Palermo fue una oportunidad para reunirnos al mediodía. Justo allí se habían ubicado algunos de los mozos de Arnoldo que nos habían contactado y el lugar parecía adecuado por su sencillez para llegar. El lugar es muy amable....
Confieso que no he ido a las últimas reuniones, pero a la siguiente voy a asistir....en realidad "quiero demostrar que soy el dinosaurio más joven del grupo", tengo 10 millones de años menos, jeje, ya lo comprobarán. 
Un abrazo Dinos

Blogger Andres Pino dijo...
menos mal que pusieron una referencia extemporánea, al menos es tan lejana que decir que tenemos +40 años de profesión no asustaría a ningún Dinosaurio !!

Un gran abrazo a todos, espero poder asistir a las próximas reuniones.

andy
andresp@itcollege.com.ar
http://ar.linkedin.com/in/andrespino 
31 de agosto de 2015, 15:54
Blogger Liana dijo...
Liana dice

Ademas del nombre que me gusta mucho, la oportunidad de estar en contacto cada vez con la gente que de una u otra mnanera hemos tenido contacto es muy gratificante.
la verdad es que Carlos y Rodolfo han realizado una muy buena tarea, mas la actual recopilacion de comentarios realizada por Hernan nos tiene muy unidos con una frecuencia diaria. Excelente amigos!!!!
2 de septiembre de 2015, 17:00

2015.09.22: Rodolfo Ratto: El que roba a un ladrón...

Estando al fin del año 70 estaba con una gran depresión. La cuestión es que tenía que entrar al servicio militar por lo que mi vida estaba en crisis,  no quería dejar de trabajar, no quería dejar de estudiar y no podía hacer las 3 cosas juntas.

Sobre diciembre me asignan hacer un programa de TP para la Mesa de Entradas de las Cajas de Jubilación (para los que trabajaron en esos temas era en Assembler y BTAM con terminales 2741 con cabezal de bolita).
IBM 2741







La idea era tener una terminal en la oficina del Ministro que en esa época era Manrique para hacer un show donde le salía una tirita con el lugar donde se encontraba el expediente del jubilado al que le estaba dando audiencia, digo show porque todo el sistema de actualización seguía batch lo único on-line era la impresión de la tirita. 

Por qué me había tocado a mi? Supongo que porque había trabajado en el mismo sistema de actualización, además de cuestiones políticas que iban mas allá de mi entendimiento. 

Lo tenía que hacer rápido dado que me iba a la colimba​, pero no sabía por dónde empezar. Los ingenieros de sistemas de IBM asignados eran Jorge Mendivelzúa y Arturito Rial. 

Nos paramos apoyados en la impresora 1403 (típica escena de la época con los Ingenieros de Sistemas: las reuniones se hacían alrededor de la impresora) a charlar como empezábamos y a Arturito se le ocurre que Hernán Huergo había estado trabajando para una aplicación muy similar que también era en BTAM, para la terminal IBM 1050. Iba a ver si conseguía los post-list de los programas. 
IBM 1050

Dos días más tarde cayó por CUPED con un listado abajo del brazo (típico de Arturito) con el programa de Hernán. Me dice: "Ratón, tengo la solución!!!, le afanamos la rutina principal al programa de Hernán, vos le agregás todas las funciones de tu mesa de entradas y lo adecuás para /370".

Lo cierto es que había muchas diferencias, incluso las terminales 2741 no eran todas iguales, también cambiaba en que este sistema usaba pares de ENTEL y el 1050 fucionaba en un recinto bancario, a los programas había que agregarle funciones de Broadcasting para que si el sistema no encontraba el expediente el Ministro diera órdenes a los operadores de las cajas para que lo resolvieran manualmente y transmitieran a la terminal del Ministro el resultado (miren que modernidad daba órdenes a través de una terminal y todo se resolvía manualmente y se devolvía el resultado por la terminal; nunca más cierto lo de los enanos de las computadoras). 

Al final terminamos tomando la rutina principal del programa de Hernán. Cuando estaba en la faena estaba encantado por lo complicado que lo había programado, usaba instrucciones de no muy frecuente uso, reusaba rutinas agregándoles distintas señales para que los resultados fueran diferentes (bueno, estaban usados todos los trucos de programación que existían) para los assembleristas era jamón del medio.

Años después en una biblioteca encuentro un libro que se llamaba algo así como Arquitectura del Sistema 1050, lo ojeo y qué me encuentro? que Hernán había tomado la famosa rutina de ese libro.

Arturito y yo vamos a estar perdonados por 100 años, Hernán tendrá que ir a juicio jajaja.

​PD: en ese proyecto fue en el único lugar donde escuche los bits, los modems eran unas​ cajas parecidas a una CPU de una PC de escritorio, eran electromecánicos, funcionaban con relais y cada vez que se enviaba un 0 o un 1 los relais se pegaban y hacia un ruido característico como si fuera código morse en un telégrafo.

Abrazo de Dino.

Blogger Andres Pino dijo...
Rodolfo,
Por fin ahora conozco al padre de la criatura!!
Las terminales instaladas en el Ministerio de Bienestar Social en 1971 eran 2740, no la 2741 que era la tipica terminal para APL y mas especializada en manejo de lineas dial-up, mientras que la otra era para lineas leased y compartiendo con terminales en modalidad multipunto.
Respecto de los modems usados eran los IBM 3976, y no modulaban por relays, si bien los tenia para conmutacion, modulaban por FSK (Frequency Shift Keying) los modelos 1 y 2 a la gloriosa velocidad de 200bits/Seg. Y si, era un placer escucharlos modulando, diria que hasta podias seguir el protocolo de polling y contestacion en esas velocidades.
Yo fui uno de los tecnicos de TP en esa epoca, atendia las terminales de las cajas de jubilacion, y mas alla del dolor de muelas que daba reparar las impresoras Selectric a bochita, mas propias de un tecnico de maquinas de escribir que de un electronico, te puedo asegurar que los viejitos que hacian la cola para enterarse del punto de avance de su tramite jubilatorio tenian por primera vez una contestacion inmediata que les permitiera ver como iban acercandose a su objetivo.
En resumen, fuiste un pionero en ayudar una tremenda masa de gente aliviandole la espera e incertidumbre.
Por ultimo, la 1050 era un lindo terminal que recordaras usaba Banco Hipotecario en el mismo edificio en la PB, solo que bastante mas completo por todos los dispositivos que conectaba.
Que epoca, alguna vez habra que escribir algo sobre el glorioso TPInc. de IBM con Roberto Catenazzo y Jorge Badorrey.
Cariños,
Andres
22 de septiembre de 2015, 9:32
Blogger Hernán Huergo dijo...
Me contaron que un Ratón
Me hace fama de ladrón
Sin embargo mi memoria
Sabe contarme otra historia

Hernán
PD: Me reservo mi Derecho a Réplica. Sale mañana.
22 de septiembre de 2015, 10:59
Blogger Rodolfo E. Ratto dijo...
Andres Catenazzo y Badorrey que 2 personajes, sobre todo Badorrey y no se si te fijaste siempre se nombran juntos nadie nombra a Badorrey solo ni a Catenazzo solo eran como las mellicitas nu y eve los dos siempre juntos. El otro que tecuerdo del TP de esa epoca pero del lado del soft era a Carini. Me acuerdo que la 1050 era azul y tenia unas terminales rarisimas. Que epoca romantica de la la informatica, no? Que suerte haberla vivido.
26 de septiembre de 2015, 20:59

27/09/2024: Conversando con Ana Piccin: Episodio 4: Testimonios.

Queridos Dinos,

Nada mejor para concluir este "Conversando con Ana Piccin" que recurrir a algunos testimonios de unos cuantos Dinos y una Dina. A mi criterio sirven como excelente broche de esta serie, además de sumar luces y detalles de "la Anita". Leyendo más abajo descubrirán porqué la llamo así. 

Me imagino que habrá más Dinos o Dinas que podrían dar otros testimonios. No se ofendan si no los consulté. Quien quiera aportar su testimonio puede hacerlo a través de comentarios.  

!Muchas gracias por sus testimonios, Tony, Pepe, Alejandro, Rodolfo, Carlos y Cris!

¡Gracias especiales y felicitaciones para vos, querida Ana!

Abrazos a todos.

Hernán


Antonio Castro Lechtaler
Ana Piccin es un ser humano entrañable y ampliamente valorado por múltiples razones. Nos conocemos desde hace varios años (aunque no importa cuántos), compartiendo nuestra vinculación al mundo de la informática y coincidiendo en numerosos congresos, seminarios y otros eventos académicos y sociales.

Sin embargo, creo que he podido apreciar aún más su calidad humana y profesional en el ámbito de nuestras actividades como colegas, en especial aquellas que nos hermanan como parte de "los Dinos". Permítanme citar algunos ejemplos puntuales.

A principios de los años 2000, participamos en la acreditación de la Universidad J. F. Kennedy, para la cual fuimos convocados varios profesionales. Ana representaba a la Universidad, y yo, junto a un colega, actuaba como asesor externo. Ese fue, quizás, mi primer encuentro profesional significativo con ella, y desde entonces pude apreciar tanto su capacidad profesional como su calidez personal.

Posteriormente, Ana se destacó en la obtención de una Maestría en el Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas (CAECE), y continuó trabajando en varios proyectos de investigación, como el titulado "El diseño de aplicaciones didácticas en un contexto curricular basado en competencias", entre muchos otros que sería extenso enumerar.

En varias de estas actividades fui designado como evaluador, lo que me permitió, de manera directa, confirmar su valía como profesional.


Pepe López de Lagar
con Cristina



A Ana no la voy a describir profesionalmente porque a través de “Conversando con…”, así como el conocimiento que muchos tenemos de su trayectoria, sería redundante.

En cambio, me voy a referir a ella como artista. La conocí en esta actividad una vez que cantamos varios D&D en un almuerzo en el Club Palermo.

Ese día nos ofreció “E se domani”, y quedé encantado por la dulzura de su interpretación.

Hace poco, estuve en un recitan que hizo en un local en Pasaje Bollini de CABA, y quedé nuevamente fascinado con su forma de cantar, esta vez en inglés, por el color de su voz y su buen gusto. No sé si todos conocen esta faceta de Ana, pero deberían conocerla para disfrutar como lo hice yo. Es en definitiva una excelente profesional que ha encontrado en el canto, un hermosa forma de equilibrar su quehacer profesional con una expresión artística probablemente heredada del amor de su padre por la ópera y su visión musical de la vida que tuvo desde su juventud. Gracias Ana.

Ana cantando Speak Low, de Kurt Weill.
La Dama de Bollini, 24/8/2024



Alejandro Oliveros

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Rodolfo Ratto
Bueno, a Anita yo la conocí más en profundidad cuando se convirtió en esposa de Pollitzer. Pollitzer fue mi mentor desde que empecé en este trabajo. Por otro lado, entablamos, como yo tenía con Pollitzer, relaciones mucho más personales. 

Me puedo acordar, bueno, obviamente de haber ido a la casa bastantes veces, pero después, por ejemplo, Pollitzer tenía una lancha y una casa en El Tigre e íbamos frecuentemente con la hermana de Annie, etc. 

Eso un poco desde la parte personal. Desde la parte profesional, yo cada vez que algún gerente necesitaba, de las empresas donde trabajé, que fueron varias, necesitaba asesoramiento en PC o entrenamiento o aprender, porque en aquel momento la PC era media revolucionaria y no todo el mundo la conocía, siempre la recomendé a Ana. Desde gerentes generales a gerentes y directores, y siempre me hizo quedar muy bien. Todo el mundo quedaba encantado y todo el mundo aprendía.


Carlos Tomassino
En el año 72, yo estaba haciendo un traspaso para el Registro Nacional de las Personas, pero en ese interregno me ofertaron, esperando la posibilidad de acceder a una analista mayor SCD, como era el cargo de ese momento, trabajar para el IOSE. En ese sentido, el IOSE trabajaba con el Burroughs B3500 del DISCAD, así que yo prácticamente a diario iba al piso 12 del Ministerio de Ejército. Pensemos que en ese momento gobernaba el Ejército, gobernaba el General Lanusse, y yo iba muy seguido, casi permanentemente, así que teníamos acceso al piso 12 del Ministerio de Ejército. 

Allí cada tanto aparecía Gustavo Pollitzer, no sé si era por algún grado de amistad o no que tenía con alguno de los oficiales, y algunas veces aparecía con la que todo el mundo decía que era su novia, que era Ana María Piccin, y Ana María era, cuando era jovencita, lo es ahora, era hermosa, así que los oficiales jóvenes estaban embobados mirando. Llegó la Anita, le decían, la llamaban la Anita. Así que de eso me acuerdo, fue mi primer contacto, la saludé seguramente, pero claro, yo en ese momento estaba todavía preocupado por mis accesos informáticos. 

En realidad a Ana la traté y mucho cuando finalmente con Gustavo mantuvimos una amistad, y eso comenzó cuando él terminaba su gestión en ensayo como presidente y trasvasaba el mando a Héctor Monteverde, y Héctor Monteverde me llevó a mí de director. Y yo entonces allí entré, pero en ese momento, si no me equivoco era la JAIIO XI, y bueno, me propuso a mí, yo en ese momento, sería el año 80, estaba 
Ana Piccin, Nora Rivero, yo, Gustavo Pollitzer,
Jorge Casssino, Juan C. Anselmi.  (Uruguay).
1980, Hotel Hilton, Caracas
asociado con Jorge Cassino, y trabajamos juntos en la coordinación de JAIIO. Y ahí tuvimos ocasión de vernos, pero en realidad con Jorge compartimos con Gustavo y Ana María, un viaje que hicimos a un evento que hacía el Centro Latinoamericano de Estudios en Informática en Venezuela, y nos encontramos en Caracas y allí compartimos, incluso tengo una foto, en la cual estamos junto a ella y junto a Gustavo y algunos otros actores. 

Creo que eso es todo lo que tengo para comentar, que entonces tengo una buena amistad, porque después obviamente en los 90 durante Belgrano hubo una mayor proximidad, producto de que Gustavo había sido también decano en la Facultad de Tecnología, donde yo después lo fui.


Cristina Vélez
Mi amistad con Ana es algo atípica. Nos conocemos hace mucho, es cierto, pero nunca trabajamos juntas ni salíamos a compartir un café. Nos cruzábamos en eventos informáticos y curiosamente siempre sentí la conexión que hasta hoy nos une.

No voy a hablar de su profesionalismo porque ya todos la conocen y respetan aunque a mi me hubiera encantado compartir proyectos con ella. No voy a hablar de su adorado Gustavo de quien aprendí muchísimo.

Quiero hablar de Ana, de su histrionismo que delata su sangre italiana, de su muy amable sonrisa cuando habla y de su calidez cuando escucha. Una mujer auténtica, sin reveses.

El de ella no fue un camino fácil y sin obstáculos. La vida la golpeó duro y fuerte pero su espíritu la levantó en cada caída. Cuando la vida no le sonrió ella decidió sonreírle a la vida y la peleó para criar a sus hijos con mucho amor y dedicación. Una “gallina clueca” como ella misma se definió. Un ejemplo a seguir! Por todo esto la admiro y la quiero.

Nosotras ahora nos vemos esporádicamente en encuentros dinos o en sus presentaciones de canto donde despliega su indudable talento para el arte. Sin embargo la siento mas amiga que muchas amistades que están en mi vida desde siempre.

Gracias Ana, por brindarme tu empatía y tu amistad.  Por priorizar, entre nosotras, calidad sobre cantidad.

Y por compartir tu historia con todos nosotros.

Un beso!