Héctor Monteverde y un libro favorito: "Me lo regaló Martha, mi
señora. La historia medieval es una de mis pasiones". |
![]() Carlos Antonini |
| Alfredo Pérez |
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| Alejandra Villa, Gerente de SADIO |
Héctor Monteverde y un libro favorito: "Me lo regaló Martha, mi
señora. La historia medieval es una de mis pasiones". |
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| Alfredo Pérez |
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| Alejandra Villa, Gerente de SADIO |
Estimado Ing. Hernán Huergo:
Encontré su blog casi de casualidad. Buscaba un dato histórico de la SADIO y desde esa página, un link me derivó en DINOS y DINAS.
Mi nombre es Claudia Echenique, tengo 57 años y le escribo porque entiendo que soy hija de un DINO. Un DINO... que nos dejó siendo muy joven.
Mi padre era el Ing. Edgardo Luis Echenique, quien murió el 14/08/1971. Tenía solo 34 años, y según le mencionó a mi padrino a fines de 1970, le iba muy bien en lo profesional, tenía 3 hijas (8 y 5 años y la menor de 3 meses) a quienes adoraba. Nada hacía sospechar lo que pasó. Por motivos que no sabemos, se suicidó. Y digo no sabemos pues no dejó una sola línea escrita explicando su decisión, a pesar de que planificaba todo (recuerdo las planillas de la contabilidad mensual de la casa hechas en hoja milimetrada…). Con el tiempo, hemos podido resumir que era una persona muy sólida en lo intelectual pero muy débil en lo afectivo.
Quién era Edgardo Luis Echenique
Por los relatos de mi mamá y mi padrino (un amigo de su infancia) supe que estudió Ingeniería civil en la sede de Av. Las Heras, que allí conoció al Dr. Manuel Sadosky y fue su discípulo. Se recibió en 1960 pero desde 1957 hasta su muerte en 1971, trabajó en la UBA, comenzando como Ayudante de Trabajos Prácticos y luego dando clases. Ya recibido, trabajó unos años en Techint y a partir de 1966, trabajó en Shell hasta su partida. También mi mamá nos contó que estuvo en la SADIO y ella nos guardó algunos recortes de diarios donde papá está mencionado. Por lo que leí en esos recortes, papá era vicepresidente de la SADIO al momento de su muerte.
Tengo recuerdos de las tardes de los sábados, cuando salíamos a pasear en el auto por la ciudad, y siempre había que hacer una parada en Av. Diagonal Norte y Esmeralda, el edificio de Shell. ¿Por qué? Porque él había dejado el viernes a la tarde al salir de la oficina, la enorme computadora trabajando y tenía que revisar si seguía procesando la orden que le había dado antes de irse. Si todo estaba bien, el lunes a la mañana estaría todo el trabajo procesado. Nuestro hoy simple “Enter” que en fracción de segundos ya resuelve lo que le pedimos, entonces demoraba 48 horas o más…
Saludo al Dr. Manuel Sadosky en La Nación - 3/5/2000
https://www.lanacion.com.ar/sociedad/los-nuevos-desafios-de-la-informatica-nid15031/
En mayo del 2000, supe del panel que organizaba el diario La Nación por los 40 años de la SADIO y decidí ir a la antigua sede de la calle Bouchard. Llegué temprano. Unos 20 minutos antes de que comenzara, veo que ingresa un señor muy mayor y que lo ubican en la primera fila. “Este debe ser Manuel Sadosky”, pensé. Me acerqué con idea de saludarlo y pude hacerlo. Había 2 o 3 personas antes que yo. Cuando me llegó el turno, me acerqué y le dije: “Dr. Sadosky, yo vengo a saludarlo en nombre de mi padre” y él me preguntó “¿Y quién es su padre?”. Cuando le dije “Mi padre era Edgardo Echenique”. Hizo un gran silencio, me siguió mirando a los ojos y se le llenaron los ojos de lágrimas. Luego de un momento, se recompuso y me hizo otra pregunta: “¿Cómo está tu mamá?”. Recordaba perfectamente quién había sido mi papá y su trágico final. Entonces pude contarle brevemente que mi mamá estaba bien, que había criado a las 3 hijas y que todas éramos profesionales, una de ellas incluso profesora de Matemáticas.
El recuerdo de mi padre hoy
En esta cuarentena, entre tantas actividades para hacer en casa, me dediqué un fin de semana a escanear todas las fotos de mi padre. Esas cosas que uno va postergando y que este tiempo de pandemia nos dio el espacio y el tiempo para ponernos al día.
Mientras escaneaba las últimas fotos, encontré unas hojas con membretes que decían “6JAIO” y “7JAIO”. Suponía que las JAIO eran las Jornadas Argentinas de Investigación Operativa (SADIO... JAIO...) y entré a la web de la SADIO para saber en qué año se habían realizado la 6° y la 7° JAIO y poder colocar esas imágenes digitalizadas en la carpeta del año correspondiente. Y ahí fue cuando encontré el camino hacia DINOS y DINAS.
Lo primero que miré fue el video que está arriba a la derecha, a ver si algún nombre me resultaba conocido. Algunos nombres que me resonaron fueron Isidoro Marín, Manuel Sadosky, Jorge Basso Dastugue, Héctor Monteverde… Me intrigaba saber si estaría papá en esa secuencia de fotos, pero no me sorprendió no encontrarlo. ¡Habían pasado tantos años! Luego leí un montón de entradas del blog, súper interesantes. Finalmente, en el buscador escribí “ECHENIQUE” y ¡oh sorpresa! Papá aparece mencionado una vez (solo con el apellido) en una de las entrevistas a Héctor Monteverde, cuando menciona su paso por Shell.
Nota del autor del Blog: se trata de 25/09/2019: Hernán Huergo: Conversando con Héctor Monteverde, Parte 2 de 3: Un cable a tierra llamado SADIO
Aporte y pedido
Me pareció muy lindo que se reúnan y sigan vinculados. Han hecho historia en nuestro país. Pensé en escribirles en agosto cuando se cumplieron 49 años de la muerte de papá pero las semanas fueron pasando… Hace 3 días leí en el diario, y luego en su blog, que había fallecido el Ing. Isidoro Marín y me dije “Basta de vueltas, te tenés que comunicar con los DINOS y DINAS”…!!
Y hoy domingo 20/9/2020 me senté tempranito a escribirles. Lo hago por dos motivos:
1. Aportarles algunas fotografías y recortes de diarios de los años ’50, ’60 y ‘70 en las que quizás algunos DINOS se encuentren.
2. Me gustaría saber si alguno de ustedes recuerda a mi padre. Con mis hermanas hemos logrado conocer varios aspectos de papá: lo recordamos como padre (a pesar de que éramos muy chicas), como esposo (mi mamá aún vive y tiene 83 años), como amigo (por algunos amigos de su infancia y juventud).
Lo que nos dimos cuenta es que no pudimos aun conocer nada de papá en su aspecto profesional. Un amigo nos dijo que era muy inteligente, pero nada más… No nos importa si lo recuerdan como un buen o mal tipo, un buen o mal ingeniero. Nos gustaría, si lo recuerdan, que nos contaran alguna característica como estudiante, como profesor, como colega, alguna anécdota que nos muestre esa faceta que no conocemos de Edgardo Echenique, nuestro papá.
Le envío en este link algunas fotografías y recortes de diarios del archivo de mi padre, por si quiere compartirlas con los DINOS y DINAS
https://1drv.ms/u/s!As_7bRG0Rcat4jQ31fQOaPVniby3?e=CAEski
Desde ya, le agradezco que haya leído mi carta.
Lo saluda cordialmente
Claudia Echenique
clauechenique@hotmail.com
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| Héctor Monteverde en Club Palermo, 23/11/2018 |
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| Mi padre tenía un taller mecánico de reparación de proyectores cinematográficos |
-En paralelo con toda la actividad profesional que relataste tuviste una actuación en SADIO muy importante.
-Mi ingreso a SADIO en 1969 fue una sugerencia de Enrique Lechner, Gerente de Investigación Operativa en Shell, a quien tuve de jefe y amigo. De entrada lo ayudé a Víctor Rodríguez en Biblioteca y en las relaciones con los socios del Interior. Estábamos en Libertad 1235, debajo de la entrada del edificio del INTI. En 1974 Nicolini, vocal de SADIO y Director de la Escuela de laInvestigación Operativa del Ministerio de Defensa que estaba en San José 317, le ofreció a SADIO espacio en la Sala de Profesores.
Más adelante fui Secretario. Fui presidente un periodo entre 1980 y 1982 y luego nuevamente dos períodos, entre 1991 y 1995. Representé a SADIO en la creación de ALIO, la Asociación Latinoamericana de Investigación Operativa, donde, si mal no me equivoco, fui Secretario un periodo (1983-85) y Presidente el siguiente (1985-87), lo que curiosamente hizo que apareciese por TV en la inauguracion de un CLAIO en Chile. También representé a SADIO ante IFIP (International Federation for Information Processing), donde asistí a varias asambleas entre 1986 y 1990. Allí forme parte del Comité de Apoyo a Países en Desarrollo.
Vuelta la Argentina a gobiernos civiles, en enero de 1984 se produjo
una visita del Secretario de Ciencia y Tecnología de Brasil a la Secretaría de Ciencia y Técnica. De esa visita surgió la creación de un Programa Argentino Brasilero de Investigación y Estudios Avanzados en Informática (PABI), que fue coordinado por la parte argentina por Armando Haeberer, apoyado por Viviana Rubinstein y por mí. El PABI, además de desarrollar algunos proyectos conjuntos de investigación como el ETHOS, organizó Escuelas de Verano de un par de semanas de duración con 250 estudiantes de cada país y publicó unos 40 libros de texto para los cursos.
Del archivo de fotos de SADIO: Héctor Monteverde,
Alfredo Pérez, Jorge Clot y Juan Carlos Fränkel
-En paralelo con estas actividades en SADIO y relacionados, y como docente, ¿seguiste trabajando como consultor independiente?
-Por ejemplo, el manual del manejo de Inversiones del grupo Bemberg lo hice como consultor independiente.
-Leí en algún lado que diste decenas de cursos en Telecom sobre una Metodología de Sistemas.
-Alfredo Pérez y un amigo tenían un contacto con ellos. Telecom le había comprado una Metodología de Sistemas a Andersen. Tenían una tracalada de gente para capacitar. Me consultaron y se me ocurrió que el mejor método era hacérselas usar. Creamos un caso de estudio que debían resolver aplicando la metodología en dos o tres clases.
-Con Alfredo Pérez tuviste mucho contacto en tu vida profesional.
-A Alfredo lo conocí cuando estaba cursando Seminario Elemental de Cálculo Numérico. Lo trajo Sadosky o Marín o no recuerdo quien y lo presentaron como el tipo de Exactas que había entrado en una empresa de Computación, supongo que era Univac, y había tenido éxito. Después nos seguimos viendo en SADIO, era el Tesorero alguna vez, y luego Vicepresidente. Estuvo a cargo del sistema de SOM.
-¿En qué otras cosas coincidiste con él?
-Cuando me fui de KPMG yo necesitaba una oficina. Alfredo, junto con su socio, León Carp, me ofrecieron un escritorio en la oficina de ellos, que quedaba en Córdoba al 1200. Un ofrecimiento de amigos. Al tiempo me surgió un trabajo en Mercurio, que se había convertido en banco, y lo llevé a Alfredo para hacerlo juntos. En el INET estuvimos también trabajando juntos mucho tiempo.
-¿Cuáles son las cosas de tu vida profesional que te dieron más satisfacciones?
-Uno fue el modelo integrado de Shell, que intentaba optimizar desde el abastecimiento del crudo hasta el aprovisionamiento de las estaciones de servicio, pasando por la refinación y el transporte. Fue un proyecto que empezó Lechner con Echenique y yo me sumé y lo terminé.
Otra cosa divertida y que después me enteré que tenía antecedentes fue… Shell había encargado a Astarsa la construcción de un barco muy moderno. Astarsa se había comprometido a pagar penalidades si no lo terminaba en fecha. Se atrasó ocho meses. Hubo un juicio. Shell a su vez debía pagar mayores costos si la culpa no era de Astarsa. Con el gerente de mantenimiento de la flota armamos un camino crítico de la construcción del barco para aclarar las responsabilidades por las demoras, ya que había trescientos millones de pesos en juego por cada parte y salimos airosos. Después me enteré que, más o menos por la misma época, en EEUU había habído un uso similar del método de Camino Crítico, pero en este caso lo que estaba en juego eran 10.000 millones de dólares.
Otro proyecto muy interesante fue la construcción del Gasoducto Centro Oeste. A raíz de eso inauguré Internet en la Argentina, en 1981. Bueno, no se llamaba todavía Internet. acá tenía un nombre de Servicio Internacional de Acceso a Base de Datos.
-¿Cómo fue eso?
-Había habido una licitación. Mi jefe, Carlos Langbehn, había asesorado impositivamente a una empresa alemana que perdió la licitación, la que fue ganada por un consorcio liderado por la Royal Boskalis Westminster, una empresa anglo holandesa que tenía relación con nuestra organización, así que visitamos a los ganadores poniéndonos a su disposición y nos pidieron información sobre comunicación de datos.
Querían controlar el proyecto accediendo en forma remota con algún tipo de procesamiento. Yo averigüé y presenté una propuesta. ITT le venía ofreciendo a Entel, donde estaba Juan Carlos Angio, una conexión a Arpanet vía Puerto Rico. Entel no detectaba interesados. Yo estrené una de esas conexiones utilizando utilizando una terminal portátil Texas de 300 baudios que un holandés me hizo llegar. Pude acceder a los sistemas que permitían el control remoto de la obra.
-Qué significó SADIO en tu vida.
-Creo que fue el cable a tierra a lo largo de toda mi historia. Me siento parte de esto.
-Las JAIIO son una especie de fruto de SADIO en las que has participado mucho…
-Son lo más importante de SADIO, aunque en mi opinión SADIO es un
poco demasiado dependiente de las JAIIO, sobre todo económicamente.
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| 14 JAIIO - II CLAIO, Buenos Aires, 1984: Acto Inaugural después del discurso de Alfonsín. Se ven a Scolnik, Correa, Monteverde, Sadosky, Bargagna, Suárez Anzorena, Moruzzi y Oliveros. |
Por SADIO fui presidente de ALIO, la Asociación Latinoamericana de Investigación Operativa. Fui representante en IFIP durante seis años. Fui liaison entre SADIO, IEEE y ACM para el ICSE del 2002. También algo parecido para el ICSE del 2017.
La semana próxima nos vamos con Martha por 10 dias a Salta, para asistir a las 48 JAIIO y, de paso, pasear un poco.
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-Comentame de esa otra faceta importante de tu vida, la docencia.
-De alumno participé como ayudante ad-honorem en cursos de ingreso y en las primeras materias de la FCEN. Luego, mis obligaciones laborales y la necesidad de continuar mis estudios me lo impidieron por un cierto tiempo hasta que la Facultad de Tecnología de la UB me incorporó en 1984 como Profesor Titular.
Posteriormente, en 1992 me incorporé a ORT, siendo docente de
Análisis de Sistemas, Coordinador de la Carrera de esa especialidad y Vicerrector del Instituto de Tecnología II de Belgrano.
Para 1996 fui convocado también por el INET, donde me incorporé contratado a un programa de enseñanza basada en competencias en el cual participé hasta 2016 desarrollando perfiles profesionales de referencia para la educación, bases curriculares, cursos para docentes sobre la formación basada en competencias, todo en el ámbito de la formación de recursos humanos en informática.
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| Nieto Elías y Martha Cotik |
Queridas Dinas, queridos Dinos,
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| Le robé la expresión a Lidia Seratti |
Para mí fue un placer muy pero muy especial. Organizar un Club Palermo sin contar con el Germánico, el Master Organizador, se presentaba como un gran
desafío. Me dediqué con alma y vida al tema, algunos lo notaron, doy fe. Era como un proyecto de laburo de mis épocas dinosáuricas más desafiantes.
¿Podría contar con la ayuda de Héctor Repossi, nuestro tesorero recontra probado?
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| Héctor Repossi, Diego Repossi y Javier Pichot (clic en cualquier imagen para ampliarla) |
Imposible que yo asumiera la tarea de fotógrafo, incompatible con la misión de atajar todos los problemas como Organizador (ahora valoro mucho más todos tus logros en el rubro, Jorge Hofmann).
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| Adolfo Drogué, fotógrafo, camarógrafo y sobre todo artista |
Muy bueno la cantidad de gente que fue. Y ahora les comento muchos más que se hubieran sumado, que mandaron sus saludos, pero que les fue imposible por distintas razones: Ida Bianchi y Raúl Saroka -problemas de salud-, Jorge Cassino -salud de la esposa-, Francis Fernie -en la costa-, Antonio Castro Lechtaler, Jorge Basso Dastugue y Sandra Rouget -en el exterior-, Carlos Leone y Jorge Hofmann -en Mendoza-, Hugo Scolnik y Hugo Strachan -reuniones de trabajo de los viernes-, Héctor Monteverde -fuera de la ciudad-, los Bevilacqua -él sufrió esguince de tobillo en la misma mañana-, y disculpen los demás que me hayan avisado y haya omitido en esta reseña.
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| Claudio Di Veroli, visitante de Luca |
Pero es momento de destacar algunas presencias. Claudio Di Veroli, llegado desde Lucca por unos días, bienvenido!
Y tuvimos la reaparición estelar del Pipi Iglesias. Estaba cerca mío y podía oírlo todo el tiempo, no me imagino en qué momento comió. "No hablaba sólo yo", se defendió, "acá en frente Eduardo casi no me dejaba hablar a mí". Se refería a nuestro fan número uno y decano del grupo, don Eduardo Basseterre, que dice que nuestros almuerzos lo hacen refeliz (disculpen que use lenguaje de mis nietos, eso de re...).
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| El Pipi Iglesias y Eduardo Basseterre hablaron hasta por los codos |
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| Ana Piccin recibiendo su plaqueta |
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| Miguel Simoes y Alejandro Oliveros, Premios Dino del día |
Aprendí que tengo cosas para mejorar. Lo descubrí cuando el encargado me avisó que ya había llevado a la mesa las ocho porciones de pollo solicitadas y que había gente que le seguía pidiendo pollo, al tiempo que sobraban sorrentinos. La conclusión obvia era que algunos se habían "olvidado(?)" de sus opciones y aceptaban o pedían otra. Pero los problemas se fueron solucionando.
El servicio estuvo un poco demorado, se hicieron casi las cuatro de la tarde, otra cosa para mejorar.
Pero cuando las cuentas de lo recaudado cerraron perfecto -gracias de nuevo, equipo Repossi- y pagué -separando el aporte plaquetas para Carlos- me sentí enormemente feliz. Tarea cumplida! Y también sentí que la gente que había ido la había pasado muy bien.
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| Muchas gracias por el regalo, Ana Piccin, Liana Lew, Jorge Ardoino y Mimí García |
Otra vez lo pensé. Qué gran trabajo realizó y sigue realizando nuestro Dinobedel y amigo de todos, Carlos Tomassino. Esta comunidad que hoy tenemos, que nos da satisfacciones compartidas, creo que es un logro extraordinario. Ayer fui un Dino feliz! Ayer fuimos muchos Dinos y Dinas felices!
En nombre de todos muchas gracias, Carlos!
Un abrazo a todos.
Hernán
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| Nicolás Babini (1956) |
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| CLIC EN CUALQUIR FOTO PARA AMPLIAR |
Si algunos pensaban que nuestra querida sede, hablo del Club Palermo, estaba en el ocaso, el viernes 29 de noviembre de 2019 la especie quedó en el olvido, fulminada por el éxito de nuestro último almuerzo Dino del año. Porque todo, una vez más, funcionó de maravilla, de principio a fin. No hay caso, nuestro Master Hofmann es pieza fundamental para que el deleite sea más completo, los mozos vienen con platos cantando nuestros nombres, si hasta a veces ya se han aprendido quiénes somos y aterrizan con acierto sin siquiera preguntar dónde estamos.
La novedad de las fotos es que vienen con identifcación de los Dinos que aparecen en ellas. Porque me imagino que en general la gente no conoce a todos y cada uno y acá pueden saber el quién es quién. En la siguiente foto, junto al universalmnte conocido Dinobedel aparece Francis Fernie, una gran alegría para mí y para muchos volverlo a ver luego de tantos años. ¿Cuántos fueron? Unas cuantas decenas. Un personaje inolvidable por tantas razones, Gerente de Sistemas de Shell, único, con palabra filosa inundada de sátiras e ironías, siempre inteligente. También lo recuerdo de las reuniones en USUARIA, en aquellos tiempos espléndidos de la Asociación Argentina de Usuarios de la Informática y las Comunicaciones, que dice la historia que fue fundada en 1982, hace treinta y siete años. ¡Era tan divertido polemizar con Francis sobre cualquier tema! Tenerlo en el otro bando, lo más probable, era garantía de imposibilidad de ganar la discusión.-Francis, ¡qué placer!, vení que te tengo que hacer el reportaje de rigor.Que allí va:

En la misma mesa estaban Enrique Simón, Roberto Bevilacqua y la mujer, Mónica Cuschnir, e Irene Loiseau.-¿Cuántos son los Dinos? -me preguntó Roberto.
-Registrados son como 230 -contesté-, pero si cuento los que vienen a estos almuerzos serán como unos 80.[En realidad me equivoqué, la cuenta de los que he visto en Club Palermo desde que voy (2015), la acabo de hacer y me da unos 120 Dinos.]
Por allí cerca estaba Pepe y mejor alumna, o sea María Cristina, su señora, junto a Juan Carlos Cattáneo.
El forastero Francis se sentó justo frente a las autoridades, al lado de Adolfo Drogue, alias "El Artista". Las fotos en las que aparezco yo son gentileza de la gente del otro lado de la mesa, como este caso.

Llegó a la una y veintidós de la tarde y se incorporó al Barrio Draier. Pero se lo perdonamos porque lo queremos y es un lujo tenerlo. De todos modos juré que haría pública la tardanza.
¿Saben una cosa? Creo que hubo alguien que pudo haber llegado incluso más tarde que Raúl. Porque no encuentro tu foto por ningún lado, Mike Kurlat. Y sé que estuviste.-Hernán, quiero que me hagas un nuevo reportaje, tengo unas cuantas cosas nuevas para añadir.
-Me llamó Hugo -le dije.
-Bueno, a cualquiera le pasa, Héctor -me contestó López Constanzó.
La pasamos genial. Como si fuera poco, cerramos a toda orquesta con un brindis por el año vivido y esperando que el nuevo año sea mejor. Carlos Tomassino anunció que el próximo Club Palermo será el primer viernes de marzo. Por favor, no se les ocurra perdérselo!!