Autor del Blog: HERNÁN HUERGO

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10/11/2015: Conrado Estol: Los inicios de Conrado Estol

Tomado de Museo Informático/ Personalidades Informáticas
http://www.museoinformatico.com.ar/~museoinfor/articulos/personalidades-informaticas/23-conrado-estol

El año en que comencé a trabajar en computación fue en 1959, en Curtiss-Wright Corp., USA, Senior Aerodynamics Engineer, como enlace entre Aerodinámica y el área de computación (donde había una compu analógica y una digital, Bendix G-15, o algo así, que se utilizaba para resolver ecuaciones diferenciales simultáneas usada en control y estabilidad de un avión de despegue y aterrizaje vertical - VTOL, y luego usando block time, en una IBM 704 en la Service Bureau Corp (IBM) en Manhattan.
Bendix G-15, 1956
Algo más tarde en la Argentina, trabajando en IBM (hice el 4º. Curso de 1401, junto con Gladys Rizzo, Ricardo Forno, etc.).
Trabajé primero en IBM, luego en la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (como asesor y Jefe Departamento Técnico), y después empresas privadas.
Yo creo que la primera computadora instalada en la Argentina fue una IBM 650 (con tambor magnético, en el que había que optimizar la ubicación de datos y programas con algo que se llamaba “SOAP”) en Vialidad Nacional.
Estando yo en IBM, en el Dto. de Aplicaciones Científicas, dirigido por Gustavo Pollitzer, junto a Aurelio Carreira (le decíamos “carreteira” porque estaba trabajando con Vialidad), quien estaba encargado justamente de ese cliente. En el mismo Depto. estaba Juan Chamero…
La primera computadora que realmente hizo “roncha”, fue la IBM 1401, a comienzos de 1961, la que usábamos en Diagonal Norte al 900 con las cortinas de metal bajadas porque había restricciones en el uso de energía eléctrica…
Disco IBM RAMAC 305 (5Mb), 1956
La primera que llegó, con TOS (Tape Operating System) porque no tenía disco (el RAMAC), y con una especie de lavarropa que tenía en total 4 KB de almacenamiento RAM…
Al comienzo se programaba en lenguaje de máquina (recuerdo que “1” era leer una tarjeta y una coma (“,”) era una marca de palabra… Luego con SPS 1 y SPS 2 y Autocoder (Ricardo Forno debe saber y acordarse muchísimo más que yo).
La primera que se instaló podría haber sido en la Caja de Ahorro y Préstamos, o un organismo del Estado similar.
Yo trabajé, más tarde, en el ´65, en la implementación de una 1401 en la Junta Nacional de Carnes.
El input de la 1401 era con tarjetas perforadas y la salida era bien rápida para la época: una impresora de 600 lpm.
La Facultad de Exactas de Buenos Aires constituyó un Instituto de Cálculo donde se instaló un equipo Mercury, conocido como “Clementina”.
Manuel Sadosky vivía en la misma
casa que yo, Paraguay 1949
Creo que Clementina empezó a funcionar a mediados de 1961 ó 1962. Me acuerdo haberme reunido varias veces con Manuel Sadosky porque yo contrataba tiempo de Clementina para algunos trabajos relacionados con la CNIE, Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (antecesora de la actual CONAE), donde como dije, era Jefe de la División Técnica. (Como hecho anecdótico, puedo mencionar que Manuel Sadosky vivía en la misma casa de departamentos en que vivía yo, Paraguay 1949, y a quien visité especialmente la noche de los machetes largos en 1966…).

También estuve un tiempo como consultor en Bruce Payne y Asociados, donde alguna vez se usó a Clementina, además de una IBM 1401, donde implementé la primera aplicación local que conozco para hacer un “matching” entre las habilidades y conocimientos que buscaban las empresas y las de los candidatos (para una empresa de búsqueda de personal, “Executives”, que era de Bruce Payne).
Clementina en Ciencias Exactas (nueva imagen)
De esa época, recuerdo con afecto al Ing. Zadunaisky, a la Ing. Fisher, que trabajaba en un proyecto de traducción en el Instituto de Cálculo en Núñez y que era mi profesora de ruso. También al Dr. Varsavsky (compañero mío en el Nacional Buenos Aires y a quien veía de tanto en tanto), al Dr. Juan Roederer, al Lic. Ghielmetti, y otros…
Conocí a la Cecily o Cicely (creo que más bien esto último) “no sé cuanto”, (la inglesa que vino para capacitar en programación), y también me acuerdo de haber estado en un curso que dio un tal Doctor Prince .
No hace mucho conversábamos con el Ing. Humberto Ciancaglini que me contaba que había venido un ingeniero de Ferranti, pero que no pasó mucho tiempo hasta que dijo que los técnicos locales eran totalmente capaces de hacer el mantenimiento y que él podía volverse a casa (al UK) antes.
El término Informática no era usado en esos primeros años de existencia de las computadoras. Se que no usaba "informática" en los años de que he estado hablando, pero he escuchado tantas cosas que realmente tampoco me acuerdo de esto.
¡Lo siento mucho! (Y eso que era socio de la asociación de cálculo que fue predecesora de SADIO, de la cual soy socio vitalicio hace ya muchos años!).
  1. Puede ser extraño hacerse un autocomentario, pero aquí voy...

    Me sorprendió bastante ver ver algo sobre "mis inicios" y luego recordé que fue en realidad una muy rápida contestación por mail a otro que me mandaron hace bastantes años preguntándome qué recordaba de esa época. Noto ahora que está bastante mal escrito (se nota una apurada o rápida respuesta).

    Algunas errata -propias - que puedo ver: El "4o. curso en IBM no fue "de 1401" sino - creo - "de ventas". Sobre 1401 debo haber participado en el primero o uno de los primeros cursos. Y pienso, además, que de las dos primeras 1401 que llegaron a comienzos de 1961, una era para IBM (que pronto recibió otra unidad complementaria - tipo "lavarropa" - con 4 K de memoria adicional) y la otra fue quizás no para un organismo estatal sino para la Franco Argentina de Seguros (¿Habrá sido así? ¿Alguien se acordará bien?).

    En fin, pido disculpas por esa corta "historieta" tan desprolijamente escrita como respuesta rápida a una consulta que en ese momento creí que era solo personal. Los datos (salvo las salvedades que hago aquí) son reales aunque se están rápidamente desvaneciendo entre la bruma de un pasado que hoy parece tan remoto.

    De todas maneras, debo agradecer el honor de haber quedado registrado en el Museo Informático sólo por el hecho de haber tenido la suerte de haber vivido en esa época en que se hacía camino al andar.

    Conrado 
  2. La foto que hay en este artículo, rotulada "Clementina, en Ciencias Exactas" es absolutamente falsa. Pregunten a los diversos miembros del IC que todavía sobreviven.
    1. Gracias Wilfred.
      La foto errónea fue tomada de un artículo publicado por Página/12 Viernes, 13 de abril de 2012, está en
      http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2684-2012-04-13.html 
      Lo curioso del caso es que el artículo se titula HISTORIA DE LA INFORMATICA ARGENTINA - Aquel novedoso Comic argentino y el protagonista del artículo, escrito por un tal Jorge Forno, sos vos mismo, Wilfred Durán.
      La imagen errónea fue reemplazada por una correcta. El artículo me pareció muy interesante, pasó a formar parte de la página Clipping y Varios.
      1. Tuve la suerte y el honor de compartir el último almuerzo de DINOS y DINAS, con Don Conrado Estol, a quien reconocí como un "high level" en nuestra temática. Y más me sorprendió que aún estuviese transmitiendo conocimiento y experiencias en carreras de Postgrado, señal de su nivel actualizado en el tema.
      2. La foto del artículo de Pagina/12 y que apareció brevemente aquí es de ENIAC.
        En el repositorio Wikipedia aparece con el epígrafe:
        "Glen Beck (background) and Betty Snyder (foreground) program ENIAC in BRL building 328. (U.S. Army photo)"
        Como se ve en la foto,el "programa" estaba almacenado en una serie de tableros de conexiones eléctricas, a la izquierda de la foto, y los armarios de la derecha muestran circuitos biestables (flips-flops) construidos utilizando válvulas de vacío, antes de la era de los transistores.
        1. Temas varios:
          Si hubo un tal Jorge Forno, creo que no era pariente mío.
          La primera 1401 que se instaló en Diagonal Norte 933 no usaba el TOS (Tape Operating System), según creo, porque en ese entonces aún no existía. Eso sí, tenía cintas magnéticas, pero se usaban para datos.
          No recuerdo que haya habido un SPS1 y un SPS 2. El SPS era el lenguage de programación de la 1401 y no un Sistema Operativo. Era lo que hoy llamaríamos un Assembler, y se programaba en lenguaje como de máquina. Las instrucciones de máquina tenían un código de operación de un único carácter, por ejemplo "A" para "Add". Las instrucciones en SPS usaban más letras. Programar en ese assembler era muy divertido, casi como "tocarle el corazón" al equipo.
          El compilador para SPS suministrado por IBM gastaba enormes cantidades de tarjetas y de tiempo. Cada tarjeta contenía una única instrucción, en un formato fijo (tantos caracteres para la numeración, tantos para el código de operación, tantos para los operandos...).
          Con la 1401 aprendí las bases de la computación, y hasta el concepto de "hashing" que algún genio de EEUU había implementado para mejorar el rendimiento.
          1. Como ya dije en algún momento, Ricardo sabe más que yo y, además, las 14 neuronas que quedan de mi memoria me traicionan a diario y seguramente le he imputado un TOS de /360 a la vieja – y querida – 1401, pero en cuanto al assembler allí parece que no me he equivocado. SÍ hubo un SPS 1 y un SPS 2 (VER: http://ibm-1401.info/PPierce-ibm-c24-1480-0.pdf).

            Conrado

25/04/2018: Conversando con Conrado Estol: 2. Todas las neuronas encendidas


No me lo comentó él en estas conversaciones pero es bueno
compartir con los lectores el siguiente dato que conozco, otra satisfacción que obtuvo por su trayectoria en la CNIE y sus demás éxitos. En 1970 Conrado cumplía 39 años y confirmaba que era una celebridad. Fue elegido joven sobresaliente por la Cámara Júnior de Buenos Aires. 
Tenemos que hablar de los momentos gatillos de tu vida. ¿Cuál es el proceso por el cual llegás a Price Waterhouse? 
Una cuñada mía, la hermana más joven de Lilina, Kiki, que estuvo trabajando un tiempo como recepcionista en Price, allá por el sesenta y pico, me dijo, entusiasmada: “¡Vos tenés que estar acá! ¡Hay trabajos que se hacen que podrías hacer vos! ¡Hay gente muy interesante!”. 
La idea quedó dormida en la mente de nuestro amigo por unos años y despertó en 1972, cuando leyó el aviso en el diario. Price Waterhouse pedía un experto en EDP. 

Vaya que nuestra profesión ha tenido nombres que fueron cambiando con el tiempo, desde Computación en los orígenes hasta el nombre actual, Informática. Palabra inventada por los franceses, allá en 1962, impuesta en todo el mundo a lo largo de la década, excepto claro está en los países de habla inglesa, que si bien aceptan la palabra como un casi sinónimo, se resisten a cambiar su término preferido, Computer Sciences. De todas las denominaciones, EDP, Electronic Data Processing, siempre me pareció la más desafortunada.

Conrado escribió su carta y fue recibido por el Gerente a cargo del tema EDP en Price Waterhouse Sudamérica, un norteamericano residente en San Pablo.
Me entrevistó en Buenos Aires y nos caímos mutuamente muy bien. Cuando le dije que había implementado en sistema de búsquedas en Executives me dijo: “Yo implementé un sistema muy parecido…” y empezó a preguntarme detalles de mi sistema, realmente interesado.
Fue el elegido, ya se lo imaginan. Entró como Gerente en Consultoría, especialista en EDP para los proyectos que lo requerían, y prontamente convertido en consultor de amplio espectro, no sólo de Informática.
–¿Cómo fue tu experiencia que entraste como ingeniero aeronáutico especializado en Computación en una empresa de contadores? 
Por empezar, unos manuales blancos que había en Price de Contabilidad, las "Normas contables generalmente aceptadas", referencia de todos los contadores, me los estudié casi de memoria. Me podían hablar de amortización, de estados contables, de plan de cuentas, estaba preparado para todo. Al principio me sentía sapo de otro pozo. Pero por suerte me integré rápido. 
Cuando Conrado Estol se convirtió en Socio, cuatro años después, 1976, todos se sorprendían cuando recitaba con fluidez de contador párrafos completos de las famosas normas generalmente aceptadas. 

Por lo que vi en su curriculum, eso de estudiar Contabilidad lo llevó a mayores logros. Desde 1991 es Doctor en Ciencias de la Administración (Universidad de Belgrano).

Desde 1983 comandó el Departamento de Consultoría hasta su retiro, 1991. Los negocios no pararon de crecer en todos los rubros, muy en especial en los informáticos.

Yo, que ya lo conocía de años, lo conocí de mucho más cerca cuando en  1983 decidió incorporarme a Price Waterhouse como Gerente. Fui un nuevo sapo de otro pozo en la empresa de contadores, segundo ingeniero devenido en Socio de la firma argentina. Gracias a Conrado. Como él, estuve 19 años en esta firma de mis amores.
¿Cómo siguió tu vida cuando saliste de Price?
De pronto me sentí un viejo.
Nunca le creo cuando me dice estas cosas.
Héctor Masoero (2018)
Pero lo que me ayudó mucho fue una llamada. Héctor Masoero, hombre de Techint, entonces uno de los Directores de Telefónica. Yo acababa de salir de Price. "Conrado, necesito que me ayudes un mes, un poco más. ¿Podés acompañarme a una primera reunión mañana a las dos de la tarde?”. 
Allí estuve. Había gente de Techint, del City, de Telefónica Argentina y de Telefónica de España, cuatro culturas fuertes y bien distintas. La reunión terminó a  las dos de la mañana.  
Lo que iba a ser poco más de un mes, se extendió por años. Ahí lo conocí a Naren Bali, Director de Sistemas de Telefónica. Un Físico, fue profesor en California, hablaba inglés perfectamente. Una gran persona. Nos caímos muy bien el uno al otro. 
¿A quién no le cae bien Conrado Estol?
–Lo conocí a Naren Bali, un tipo muy capaz, muy interesante. Le perdí la pista. 
–Estuve siete años trabajando para él, una persona excelente. 
–Vos fuiste docente en EE.UU., en la Universidad de New York ¿Cuando retomaste la docencia en la Argentina? 
–En la Fuerza Aérea fui Profesor en la Escuela de Comando, de 1965 a 1974. Dictaba los Cursos Básicos (Capitanes) y Superior (Vice-Comodoros)  Las materias eran Investigación Operativa, Proyectiles Autopropulsados y Procesamiento de Datos. 
A nivel universitario, de 1972 a 1974, fui Profesor de "Investigación Operativa I" e "Investigación Operativa II" para la Carrera de Posgrado de Administración y Organización de Empresas en la Universidad del Salvador.  
Relatar todas las actividades docentes que comenzó luego de su retiro es tarea ciclópea, prefiero que lo averigüen de su curriculum:


Las gentes más comunes hemos descubierto en él el significado de la palabra multilingual. Se defiende más que bien con el alemán y el francés. En el caso del inglés es capaz de reconocer y pronunciar los acentos más variados, mientras los demás nativos de esta tierra luchamos por intentar una pronunciación que no nos delate como hispanics. Ya sabemos que estudió ruso para traducir abstracts. Empezó a estudiar chino hace más de diez años. "Son 50.000 pictogramas para aprender y saber pronunciar", me dijo entonces. Me olvidé preguntarle cuántos lleva aprendidos.


Sin embargo, Conrado dice que el único idioma que habla bien es el castellano. Estaría tentado de pensar que es falsa modestia si no lo conociera como creo conocerlo. Sucede que el amigo es un auténtico modesto, de pies a cabeza, un socrático de esos que dicen en serio "Sólo sé que no sé nada". 
Tenés muchas pasiones, hobbies, cosas que te atraen. La informática, la docencia, la ciencia, la literatura. Te encantan Arturo Pérez Reverte, Ian McEwan, Vladimir Nabokov, Humberto Eco y seguro que muchos más. La música, los idiomas, el ajedrez. ¿Cómo hacés para convivir con todos estos mundos paralelos? 
Quizás es un defecto dedicarse a tantas cosas. Si te dedicás a una sola cosa podés ser bueno en ella. Si estás en muchas te desperdigás.
–No creo que sea tu caso. ¿Cuáles de todas estas cosas te gustan más? 
La música me sigue encantando. El ajedrez me gusta mucho aunque yo no le gusto tanto al ajedrez. 
Hay realidades que demuelen esta última modestia. Arturo Pomar y muchos ajedrecistas creídos han sido sus víctimas en ese juego que me apasiona. Lo digo por experiencia propia.

Bach, Beethoven y Brahms, las tres Bs de la música clásica

Doy fe que la música fluye por sus venas. Tiene devoción por las tres B, Bach, Beethoven y Brahms, pero no duda en preferir a este último, sobre todo la música de cámara. De los austriacos habla de Mozart como un genio y cuanto más escucha a Schubert más se maravilla. Pero no se limita a admirar la música de viejos siglos y continentes. Colecciona las sinfonías de Philip Glass (Baltimore, 1937), admira el humor ingenioso de las canciones especiales de Tom Lehrer (New York, 1928), y puede apreciar el arte no convencional de un violinista que no se parece a nadie, Gilles Apap (Argelia, 1963).

No me lo cuenta en la entrevista pero lo sé: nuestro amigo es un investigador de todos los temas. No puedo imaginar de dónde saca el tiempo para leer tantas cosas, elaborarlas y compartirlas. Recibe y lee información de una cantidad sorprendente de orígenes, como ACMNew ScientistThe EconomistReuters NewsHarvard Business Review y muchos más. Calculo que lee cientos de artículos por semana. Encuentra el tiempo además para mandarnos a los amigos las cosas más variadas, interesantes e insospechadas. 

Tiene tres hijos y siete nietos -los trillizos de Andrea y los cuatro hijos de Conrad. Va foto de Conrado, Lilina y prole:

Conrado, Lilina y toda la prole en las
Bodas de Diamante (i.e. 60 años!)


En el ADN de los Estol, ya desde los tiempos de Horacio, creo que el gen de la celebridad siempre está presente.

Cierro con una anécdota que me regaló Claudio Schicht, un amigo común, quien es Director de la carrera de Posgrado CEIS (de Especialización en Ingeniería de Software) que se dicta en la UCA. Carrera de la cual Conrado fue docente por muchos años.  
Claudio Schicht

Ocurrió en 2016. Claudio se reunió con él para comentarle, con mucha pena, que la UCA había decidido interrumpir la relación laboral porque el Reglamento no permitía docentes con más de 70 años (Conrado estaba a punto de cumplir 85!).

Conrado, que venía de una clase de chino y sabía perfectamente el motivo de la reunión, le cortó el chorro diciendo:
Sí, ya sé, me pegan una patada por jovato. Tengo poco tiempo porque debo ir a jugar una final de ajedrez con un muchacho de poco más de 20 años. Me va a hacer pelota, pero le voy a dar trabajo. 
No supo si le ganaste o no. Eso es lo de menos. Lo de más es que, a tus 87 años cumplidos, tenés todas las neuronas encendidas, y la energía para demostrarlo día a día.

Gracias y Felicitaciones, Conrado!
Felicitaciones y Gracias, amigo!!

18/05/2020: Menciones en el Blog de Juan Chamero, fallecido el 30/04/2020

Juan Chamero

31/03/2005: Hernán Huergo: Para mi amiga Cecilia Berdichevsky, en su cumpleaños número 80.


19/07/2015: Juan Carlos Angió ratifica recuerdos de Hugo Scolnik


28/07/2015: Juan Carlos Angió: Estuve ahondando en mis recuerdos e hice además alguna investigación en Internet.


08/10/2015: Héctor Coppola: La maravillosa década del ’60. Primera Parte.


10/11/2015: Conrado Estol: Los inicios de Conrado Estol


02/12/2016: Juan Carlos Cattáneo: FOTO de JULIA OSHIRO... y concurso de anécdotas


15/07/2017: David Vergara: Mis inicios en IBM


15/11/2017: Hernán Huergo: Historias del Casco Vélez (I): Conversando con Cris, parte 1.


17/11/2017: Hernán Huergo: Historias del Casco Vélez (II): Conversando con Cris, parte 2.


19/11/2017: Hernán Huergo: Historias del Casco Vélez (III): Testimonios de Dinos: Juan Carlos Cattáneo y Pepe López de Lagar.


11/12/2017: Homenaje a Rebeca Guber - Rosana: ¡Digna y fiel sucesora!

13/04/2018: Pioneras informáticas rioplatenses, por Carlos Tomassino y Hernán Huergo


18/04/2018: Hernán Huergo: Conversando con Conrado Estol: 1. La Aerodinámica de la vela


24/06/2018: Héctor Monteverde: Breve racconto de las JAIIO, Jornadas Argentinas de Informática e Investigación Operativa


06/12/2018: Hernán Huergo: Conversando con Liana Lew: I. De mesetas a bastones


16/09/2019: Juan Carlos Angió: Recuerdos de 60 años atrás y 02/10/2019: Juan Vella: El mensaje de Juan Carlos Angio...


23/01/2020: Historias de cronopios y de famas... de nuestros Dinos (Capítulo 1: del 19/01/2020 al 22/01/2020)


18/04/2018: Conversando con Conrado Estol: 1. La Aerodinámica de la vela



Conversando con Conrado Estol, Café Martínez 

Al hacer este Conversando con mi gran amigo Conrado Estol (Buenos Aires, 10 de marzo de 1931) me vino a la mente esa frase de Jesús a sus discípulos «los primeros serán los últimos». 'No, cronista, te equivocaste', pensará más de uno, 'la frase es «los últimos serán los primeros»'. No, no me equivoqué, la frase completa según Mateo [20:16-20] fue: «Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros...». 
Conrado, ¿cuándo fue tu primer contacto con la Computación? 
Geniac analog computer
Dimensions: 4 x 16 1/2 x 12 in.

 

–En realidad, exagerando un poco las cosas, podría decir que mi primer contacto con un computador fue mi compra en New York, donde yo vivía, allá por 1955, de un “juguete” electro mecánico que se llamaba Geniac (en alusión seguramente a Genius y ENIAC, el primer computador totalmente automático). El Geniac tenía unos discos perforados que podían rotar y en cuya parte trasera había contactos que se podían unir de distinta manera mediante cables que llegaban a luces y, por supuesto, a una batería, cerrando el circuito. Esto permitía usar y resolver problemas de lógica Booleana, bastante interesantes, aunque el proceso requería  la intervención manual del operador. Rotar cierto disco, por ejemplo, si se prendía cierta luz.  
Naciste en Buenos Aires y se mudaron a EE.UU. ¿Tu padre era Horacio Estol, corresponsal de Clarín en Nueva York, sí? 
Nos mudamos en 1949, yo tenía 18 años. Una aventura de mi padre, periodista, que salió bien. Porque fue recién cuando estuvo allá que le ofrecieron ser corresponsal de Clarín. 
18 años. Por eso hiciste la carrera allá. Ingeniería Aeronáutica. Contame cómo elegiste esa carrera. 
Yo en Buenos Aires navegaba. En CUBA. Por esa época existían unos veleros Colleen. Apareció un libro que se difundió muchísimo, de Manfred Curry, que se llamaba Aerodinámica de la vela. Me fascinó y en ese momento decidí en Buenos Aires seguir Ingeniería Naval. Pero en la Universidad de New York no había Ingeniería Naval. Entonces seguí Aeronáutica, que tiene Aerodinámica como materia. O sea que me anoté en Ingeniería Aeronáutica por mis veleidades de marinero. 
De paso te cuento que soy lector devoto de todos los libros de Arturo Pérez Reverte, que siempre que viene lo voy a ver. En una ocasión, en El Ateneo, me dio una charla bárbara y me firmó tres libros. En uno de ellos me puso, “un fuerte abrazo marinero”.  Él es gran navegante, se nota justamente en ese libro, Trafalgar
Jaguar XK Competition

New York fue un descubrimiento tras otro para Conrado. Estudiar no le costaba demasiado y cuando empezó a trabajar en la universidad se sintió un poco más dueño del mundo. El primer auto que compró fue el MG TD y era la envidia de todos. El único que no estaba conforme era él. En cuanto pudo pasó al Jaguar XK Competition, un placer.
De noche pasaba las horas en otro gran placer, el ajedrez. El Marshall Chess Club lo tenía como visitante hasta las dos o tres de la mañana. Tenía 21 años cuando en 1952 le ganó al español Arturo Pomar en simultáneas. Arturito tenía entonces 20 pero era gran maestro y campeón de torneos. Un recuerdo inolvidable. 

Pero en 1956 todo empezó a cambiar en la vida de nuestro hombre. Una mendocina se cruzó en su camino. Se llamaba Lilina, estaba de visita en lo de una amiga. Se conocieron en forma casual en New York y nunca más se perdieron de vista. Ella había llegado en barco en septiembre y se iba a quedar hasta Navidad. Llegó diciembre y el barco se rompió. No hay indicios ciertos de quién de los dos lo rompió, pero la mendocina se quedó hasta marzo. Para entonces el destino de los dos ya estaba sellado y Conrado era otro. Los amigos del Marshall Chess Club lo vieron desaparecer de golpe, o quizás mejor diría que no lo vieron más. El hombre estaba dedicado a recibirse. Puede que el nuevo Conrado haya perdido algunos de sus antiguos admiradores. Pero pasó a admirarse a sí mismo, porque había conseguido a la mendocina para siempre.

Se casaron en 1957 y si la aparición de Lilina motivó que Conrado se recibiera, el anuncio de que el primer hijo estaba por nacer lo hizo salir corriendo a buscar nuevas oportunidades de trabajo. Estaba encantado con el trabajo que tenía en el laboratorio de la universidad, siempre amó la docencia y siempre fue amado por los alumnos, pero era el momento de aspirar a nuevas cosas. Entró en Curtiss Wright a principios de 1959 y en poco tiempo conoció los secretos clasificados de los primeros aviones de despegue vertical (VTOL, Vertical Take Off and Landing). Conrad, el primer hijo, nació en mayo de ese año en New York.
Vos te recibiste de ingeniero aeronáutico en Estados Unidos y trabajabas en Curtiss Wright. ¿Por qué volviste a la Argentina? ¿Cómo fue que entraste a IBM? 
Estando en Manhattan todavía, era septiembre de 1960, pero pensando en regresar a Buenos Aires por razones familiares  y habiendo ya mandado una carta a IBM Argentina, una noche me llamó a casa un tal Sr. Esmerode, que yo por supuesto no conocía, aunque era el presidente de IBM Argentina.  
¿Sabías que era presidente? 
No, no sabía nada. Había escrito a IBM, no a Benito Esmerode. No había Google en aquellos tiempos. Él se presentó, yo muy sorprendido que me llamara el presidente de la empresa. Charlamos unos minutos.  
  • Estoy en Nueva York. Su carta nos interesó mucho. ¿Cuándo tiene pensado usted viajar a Buenos Aires? 
  • En diciembre –yo le dije.   
  • Bueno, cuando llegue llámeme. 
¿Porqué te querías volver de Estados Unidos? 
Mi suegro murió ese año. Lilina quería volver, para acompañar a la madre. Comentamos esto con mi padre y a él le ofrecen justo una posición muy importante. Había estado en New York 20 años, y le ofrecían volver a Buenos Aires en una posición muy buena y me dijo: “Me puedo volver a Buenos Aires. Aprovechá vos también”. Fue cuando escribí las cartas. 

 

Carta de quien fuera su jefe en Curtiss Wright, dos años
después de su partida: "We are sorry that you are not still
with us at Curtiss Wright and hope that some time in the
 future you will find it possible to return to the States".
¡Toda una condecoración!  

Cuando llegué a Buenos Aires lo llamé a Esmerode y no lo encontré. Estaba de viaje nuevamente. Hablé con el vicepresidente, Ober. Me dijo que me presentara. Como ya comenté alguna vez, el formulario de ingreso lo llené en un escritorio de IBM junto a Gladys Rizzo. Después hubo unos tests psicotécnicos. Entramos 14, curso 4°, febrero de 1961. 
Además de Gladys, me acuerdo de Poodts, de Alejandro Pacecca, de Ricardo Forno, del uruguayo  Anaya. 
La primera 1401 llegó justo al comienzo del curso. Se instaló en la planta baja de IBM Diagonal 933, en la vidriera. Los técnicos la usaban de día. De noche la usábamos nosotros para practicar, bajábamos las cortinas. De contrabando, porque estaba prohibido tener luz eléctrica prendida después de las seis. 
Dijiste en Los inicios de Conrado Estol, que escribiste para el Museo Informático de Manuel Wiaggio y se reproduce en este Blog, que la 1401 hizo “roncha”. 
Recuerdo que ese año se vendieron muchas, yo después me tropezaría con una de ellas. Ya había salido de IBM, me contrataron como consultor para supervisar la instalación en la Junta Nacional de Carnes.  
Volviendo a IBM, ¿qué era el Departamento de Aplicaciones Científicas, dirigido por Gustavo Pollitzer, al que ingresaste luego de terminar el curso? 
Estuve muy poquito tiempo ahí. Gustavo era un tipo muy capaz e inteligente, muy serio. Me acuerdo mucho de Juan Chamero, me caía muy bien. Era rápido, agudo, muy inteligente.  
Estuviste poco tiempo en IBM, de febrero a septiembre de 1961. Pero en el artículo antes citado no explicás adónde te vas y por qué te vas. 
Un día me llama Pepe Guerra y me dice: “Felicitaciones, Conrado, estás designado como Subgerente en la Sucursal Córdoba”. A mí se me cayeron las medias. Primero, Ventas, no me atraía nada, aunque se ganaba mucho más. 
Es curioso, Gladys Rizzo, entrevistada por Pepe Guerra para invitarla a entrar a IBM, casi se levanta para irse cuando le preguntó qué condiciones tenía para Ventas. 
Hubiese sido interesante, pienso, pero a mí en ese momento me cayó como un balde de agua fría. Mi mujer es mendocina. Yo había venido a la Argentina por la madre, que vivía en Mendoza. Mis padres vivían en Buenos Aires. Córdoba no era ni chicha ni limonada. Lilina puso el grito en el cielo: “No, no, Córdoba no”. 
¿Cómo siguió la historia? 
Cuando yo había llegado a Buenos Aires, antes de entrar en IBM, en enero, un amigo de mi padre, Dillon, me trae un recorte chiquito: “la Fuerza Aérea llama a concurso para Asesor en la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales”. Entonces era la CNIE, lo que hoy es la CONAE [Comisión Nacional de Actividades Espaciales], que ahora depende de Presidencia. Yo mandé una carta con mi curriculum. Se hizo el concurso y me ofrecieron el puesto pero yo ya estaba trabajando para IBM, no acepté. Pero ahora, decidido a no ir a Córdoba, llamé a la CNIE. “Enhorabuena”, me dijeron, “usted era la primera elección y todavía no entró nadie que nos convenciera”. 
(1909- 1981)
Entré en la CNIE, éramos muy pocos, el presidente era Teófilo Tabanera, que hoy es el gran prócer.  Hice muy buenas migas con él, que era mendocino. El vice era el Comodoro Bosch. Yo era el Jefe del Departamento Técnico.  
Carlos Bosch, ya Brigadier, fue uno de los fundadores del CAECE, en 1967. 
Sí, el mismo, hermano de Horacio Bosch, el físico, también fundador. 
Humberto Ciancaglini
(1918-2012)
 
En la CNIE tuve el gusto de conocer a gente como Humberto Ciancaglini –con quien después compartimos tareas varios años como colegas en el Concejo Académico del ITBA–, y con destacados físicos como Juan Roederer y Horacio Ghielmetti, y también con el muy recordado Casco Vélez. 
Y, por supuesto, con un amigo, Carlos Varsavsky, con quien habíamos compartido la misma aula en el Nacional Buenos Aires y más tarde me llamaba y nos juntábamos cuando visitaba Nueva York desde la Universidad de Colorado –donde comenzó estudiando Ingeniería, que luego abandonó– y más tarde desde Harvard –donde se doctoró en Radioastronomía.  
También por la CNIE tuve ocasión de entrar en contacto en muchas oportunidades con Manuel Sadosky, ya que usaba muchas veces tiempo de “Clementina” en Ciencias Exactas y yo era el contacto por la CNIE.  
Pedro Elías Zadunaisky
(1917-2009)
Recuerdo también mi amistad con una bellísima persona: Pedro Zadunaisky, un astrónomo muy inteligente. Intervino con la CNIE en algún proyecto y nos hicimos muy amigos. 
También leí que conociste a la Fisher, la experta en Lingüística. 
Ah, sí, la ingeniera Fisher, era espectacular. Hablaba no solo el ruso y el español, también inglés, también francés, también alemán. La conocí porque hice con ella un curso de ruso en Exactas, en la Manzana de las Luces. A la CNIE le llegaba material en ruso, revistas técnicas. Yo necesitaba saber ruso para poder traducir los abstracts.  
¿Fuiste a los cursos de Clementina que dio Cicely Popplewell? 
No, a ella la conocí pero no fui a su curso. El curso de Clementina al que fui estuvo a cargo del doctor Prince. Estaba Juan Chamero como otro de los asistentes al curso. Tanto a Juan como a mí nos pareció un curso regular.  
Así que estuviste como CNIE entre los usuarios importantes de Clementina en sus años de apogeo. ¿Cómo era trabajar con la Mercury Ferranti? 
Siempre me impresionó Clementina. Yo había trabajado en Estados Unidos, por Curtiss Wright, en una IBM 704, que era “EL” computador científico de IBM, con hardware para aritmética con punto flotante, donde utilizábamos Fortran. La 704 era un equipo muy superior a la Mercury Ferranti de Ciencias Exactas, pero con un precio alto para la época, unos 2 millones de dólares. 
–¡¿Dos millones?! Lo que yo escuché del mismo Sadosky fue que le costó mucho conseguir la aprobación de los 300.000 dólares que salió la Mercury. 
Yo usaba la 704 para un proyecto secreto de la Fuerza Aérea de los EE.UU., el diseño y desarrollo de un avión de despegue vertical, VTOL (Vertical Take Off and Landing).  La hora de Service IBM de tiempo de máquina 704 salía 500 dólares en el turno noche (unos 5.000 al día de hoy). De manera que una mala estimación podía originar que no se convergiera a una solución o que la solución se obtuviese después de toda una noche de procesamiento…El costo, en ese caso, podía ser del orden de los ¡50.000 dólares de hoy!  Como decían los “amigos” de computación: “Si estimás mal más de un par de noches te cuesta el empleo”. Por suerte no me echaron. 
Un hombre y una mujer trabajando con la máquina de procesamiento de datos IBM 704, utilizada para hacer cálculos en el área de la investigación aeronáutica. La IBM 704 fue la primera computadora producida en masa con hardware basado en la llamada aritmética de punto flotante, e introducida por IBM en abril de 1954 (Wikipedia).

Está claro que la Mercury Ferranti era mucho menos poderosa que la IBM 704 que habías usado en EE.UU. 
Era muy modesta en comparación. El ingreso de datos de la Mercury era con cinta perforada, en la 704 era con tarjetas perforadas o con cinta magnética. Clementina usaba válvulas, la 704 usaba memoria de núcleos. Otra gran ventaja de la 704 era el Fortran, la primera computadora de IBM en ofrecerlo. 
¿Cuántos años estuviste en la CNIE?  
Yo entré como personal contratado, y año a año debía renovar el contrato. Cada año eran discusiones a muerte: “Usted pretende ganar más que un Comodoro”. “No es que quiera ganar más, me parece que los Comodoros ganan muy poco”. 
En IBM trabajaste apenas ocho meses, te fuiste por un error de Pepe Guerra, a mi juicio. 
Con el tiempo me arrepentí de haberme ido. Cuando dos años después visitaba IBM, donde había hecho muchos amigos, veía que la gente con la que yo podía equipararme les iba muy bien y hacían actividades interesantes. Yo tenía mis luchas por mis contratos anuales y había dejado una empresa en la que pagaban bien.
Aunque el puesto en la CNIE le dio algunas satisfacciones propias de las celebridades. Cuando vino el famoso Wernher Von Braun a la Argentina, 1964, la foto de la reunión que tuvo con el presidente Illia lo muestra acompañado de un joven de 33 años, Conrado J. Estol, que no sólo oficiaba de segundo de Tabanera sino que era el intérprete perfecto para las partes. El jefe mendocino apenas aparece a la derecha de la foto.  
En la CNIE seguí part time a partir de 1965 y la dejé definitivamente en 1970.  Empecé a trabajar como consultor, contratado por Bruce Payne & Associates. Uno de mis primeros trabajos fue la supervisión de la instalación de la 1401 en la Junta Nacional de Carnes que antes mencioné.  
También trabajé para otra empresa de los mismos  dueños, Executives, de búsqueda de personal, a cargo de la implementación de un sistema –creo que el primero de su tipo en la Argentina– que seleccionaba candidatos por computador desde una base de datos que tenía la empresa y que pasamos a cinta magnética y se procesaba en una 1401. 

Telecataplum, el programa cómico más visto en
la televisión argentino (1965-1970), con elenco
uruguayo encabezado por Ricardo Espalter, al centro

La presentación de este “nuevo” sistema se hizo en un muy conocido local nocturno, ubicado por Córdoba y Suipacha, del cual no me acuerdo el nombre, con todo un “show” montado por Telecataplum, los cómicos uruguayos famosos en la época.    
¿En qué año fue esto? 
Sería mediados de los 60. 
Bull GE 115
Otro proyecto que me trae gratos recuerdos, ya como consultor independiente, fue el apoyo en la implementación de una Bull GE 115 en el Instituto Nacional de Vitivinicultura. Allí me pidieron que hiciera el informe más extraño e innecesario de mi vida: ¡la justificación de por qué era mejor que el sistema operativo estuviese en disco y no en cinta magnética! ¡Elemental, Watson! 


Continúa en Parte 2